La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de octubre de 2012 muestra que al cierre del segundo trimestre existía en México un total de 14.17 millones de personas trabajando en el sector informal. Sin embargo, deben agregarse los 2.2 millones que trabajan en actividades domésticas remuneradas, pero que carecen casi todas de seguridad social, más 1.9 millones que trabajan en la agricultura de subsistencia.
Las entidades con mayor porcentaje de pobreza son también aquellas en donde se presentan las mayores tasas de informalidad laboral. Los cuatro estados con mayor proporción de personas en condiciones de pobreza son, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval):
1. Chiapas
2. Guerrero
3. Puebla 
4. Oaxaca
De acuerdo con los datos de la ENOE, en su apartado específico sobre informalidad laboral, los estados con mayores tasas de informalidad son: 1. Oaxaca, el cuarto estado del país con más pobres, con 81.2 por ciento de las personas ocupadas sin acceso a prestaciones médicas, sin salario fijo, sin contrato por escrito o sin acceso a prestaciones económicas; o bien, trabajadores en establecimientos semi-fijos o en agricultura de subsistencia. 
2. Guerrero, el segundo estado con mayor proporción de población pobre, con una tasa de informalidad de 79.4 por ciento.
3. Chiapas, que presenta los mayores índices de pobreza, con 78.1 por ciento.
4. Puebla, que es el tercer estado con mayor porcentaje de pobres en el país, con 74.6 por ciento de trabajadores en la informalidad.
5. Hidalgo, con 73.8 por ciento de su planta laboral en condiciones de informalidad.
Las otras entidades en donde al menos dos de cada tres trabajadores se encuentran en condiciones de informalidad son Tlaxcala, Michoacán, Morelos, Veracruz y Zacatecas, todos con altos niveles de analfabetismo, pobreza, marginación o rezago social.
 
Población bajo la línea de pobreza
Otro indicador que muestra la realidad en la que se encuentra el estado de Puebla, más allá de la propaganda y las cifras rimbombantes, es la Población Bajo la Línea de Pobreza. Este indicador da cuenta de la eficiencia y eficacia de las políticas públicas estatales a en resolver los problemas básicos de los sectores más humildes de la población.
Si los resultados de la política estatal no logran disminuir los altos niveles de pobreza preexistentes, se está en presencia de un sistema inequitativo en cuanto a la distribución de la riqueza y poco eficiente para la integración social.
Y Puebla, con el morenovallismo, se encuentra en este lamentable escenario. La entidad que obtiene la mejor puntuación en este indicador, debido al del menor porcentaje de hogares bajo la línea de pobreza medida por ingresos, es Nuevo León, seguida por Coahuila. 
Por el contrario, la entidad que se ubica en el lugar más bajo de la tabla es nuevamente Chiapas, seguida por Guerrero y Puebla.
Las estadísticas son oficiales; ahí están datos duros que no tienen matiz político.
Puebla está más cerca de la pobreza que un estado que se enfile al primero mundo.