El maltrecho priismo poblano sigue sin ver la luz al final del túnel.
La ausencia de un auténtico liderazgo que reavive la estructura tricolor, que hoy parecen guerrillas actuando sin rumbo en los 217 municipios, propicia que algunos dirigentes se sientan abandonados y prefieran buscar otras opciones.
Tal fue el caso de Claudia Hernández Medina, la dirigente del PRI municipal, que prefirió buscar otras opciones profesionales a tratar de recomponer un partido que no ha sabido recuperarse de las últimas dos derrotas electorales.
Lo grave del caso es que será hasta el mes de marzo cuando por fin se designe un delegado especial para tratar de llevar al PRI estatal a mejor puerto.
En tanto, la renuncia de Hernández Medina es sólo una muestra de la desmotivación política que impera en ese instituto político.
En octubre de 2011, en un proceso por demás polémico, fue electa Claudia Hernández como presidenta del PRI en el municipio. Como secretario general fue designado Iván Galindo.
Sin embargo, el interés por buscar puestos de elección popular ha impedido la continuidad en la dirigencia municipal.
En los últimos dos años, en la presidencia del PRI municipal se efectuaron por lo menos tres cambios de mando.
El primero fue cuando Claudia Hernández intentó convertirse en diputada local por un distrito de la capital. Entró al quite Germán Hickman.
Pero al buscar un puesto de elección popular, Hickman dejó el cargo para que regresara Claudia Hernández.
El pasado viernes, a través de un escueto boletín de prensa, el tricolor anunció la solicitud de licencia de la dirigente municipal en los siguientes términos: “El presidente del comité directivo estatal del Partido Revolucionario Institucional, Pablo Fernández del Campo, aceptó la solicitud de licencia de la presidenta del comité municipal, Claudia Hernández Medina. El dirigente estatal designo a José Ambrosio Corona Carbarín como nuevo dirigente del PRI municipal”.
La dupla priista electa en 2011 para dirigir los destinos del tricolor en la capital se desintegró, ya que el año pasado Iván Galindo dejó la secretaría del PRI municipal para colocarse en una candidatura a una regiduría que finalmente consiguió e integrará el nuevo Cabildo que presidirá Antonio Gali.
Es así como el PRI municipal se ha manejado en los últimos dos años.
¿Quién pondrá orden y recuperar al otrora partido en el poder?