El arranque de la actual Legislatura se convirtió en un auténtico crucigrama debido a las pésimas decisiones del Instituto Electoral y el Tribunal Electoral del Estado y cómo el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió las últimas posiciones en el Congreso local.
Además, los focos rojos se encendieron cuando Fernando Manzanilla decidió no rendir protesta. El hecho genera una serie de enroques en la naciente Legislatura.
Esto será complicado para los diputados morenovallistas, toda vez que la curul de Manzanilla no será para alguno de sus allegados.
El hecho de que Fernando Manzanilla dijo no a su curul coloca a Eukid Castañón, en su calidad de suplente, como el siguiente en la lista; no obstante, rendirá protesta al cargo, pero será por unas horas, ya que no dejará su poderosa función como contralor del estado.
En esa lógica se abre la posición no para el PAN, sino para Movimiento Ciudadano, y dejaría fuera a Juan Carlos Mondragón y Sergio Moreno Valle, ya que dicha posición pasará a un ilustre desconocido de dicho instituto político.
Otro morenovallista que será diputado por unas horas es Mario Rincón, quien dejará su curul para reincorporarse a la Secretaría de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial. El diputado por el distrito de Amozoc tiene fecha de caducidad en el recinto legislativo. 
Quien no dejará la LIX Legislatura es Patricia Leal; hace unos días se corrió el rumor de que la diputada panista abandonaría su posición para incorporarse a la administración municipal, a invitación de Tony Gali, como tesorera municipal. Pero la realidad será distinta y se perfila para presidir la Comisión Inspectora del Congreso local.
 
El PRI da signos de vida
Las principales figuras del tricolor comienzan a operar políticamente para reactivar al Revolucionario Institucional en Puebla.
En los últimos días, personajes como Juan Carlos Lastiri y Jorge Estefan Chidiac fortalecieron su presencia en forma mediática como política y confirmaron que junto a Blanca Alcalá son las principales figuras para el futuro del PRI.
Seguramente de estos nombres surgirá el contendiente para el proceso electoral de 2018.
 
¿Y el 2016?
Para la minigubernatura el priismo se encuentra en una disyuntiva. Quemar a una de sus figuras o entregar la plaza con un personaje de segundo nivel.
El tiempo es corto y son pocos los nombres que podrían convertirse en serios rivales para quien Moreno Valle designe su candidato. 
No hay más, los priistas sólo cuentan para 2016 con Blanca Alcalá, Juan Carlos Lastiri, Enrique Doger y Alberto Jiménez Merino.
De ellos, cuando menos tres aspiran al 2018, lo cual dejaría al delegado de la Sagarpa con serias posibilidades de ser el candidato.
Y si no, al tiempo.