Sexenio vienen sexenios van, y las mafias del transporte imponen condiciones en la Secretaria de Transportes, en sus diferentes denominaciones.
Desde las corruptelas provocadas por René Meza Cabrera en el sexenio de Mariano Piña Olaya, hasta las tropelías de Carlos Zurita García, exsubsecretario de Transporte de la ST, ningún gobierno estatal ha podido erradicar estas mafias, pasando por Manuel Bartlett, Melquiades Morales, Mario Marín y ahora Rafael Moreno Valle.
La actual administración creyó que con despedir a Carlos Zurita las cosas iban a cambiar.
Pero no sucedió así.
Y una vez más, las mafias del transporte se salen con la suya.
De acuerdo con información de nuestro reportero Jorge Castillo, la Secretaría de Transportes, en medio de diversas irregularidades, otorgará un permiso de circulación para transporte público en la vía o autopista Atlixcáyotl, en la que se tiene contemplado el ascenso y descenso de pasajeros. Para esta ruta, dará el permiso a la línea Acapetlahuacan.
Fuentes al interior de la dependencia estatal aseguraron a Intolerancia Diario que las corruptelas no se han frenado en la ST, ni siquiera con la salida de Carlos Zurita, quien fungiera como subsecretario de la dependencia.
Afirmaron que apenas era la “punta del iceberg” de la mafia y corrupción que se vive en la dependencia a cargo de Bernardo Huerta Couttolenc, y dan como ejemplo el otorgamiento del permiso referido.
La nueva ruta circulará desde la ciudad de Atlixco hasta Puebla y viceversa, por la autopista Atlixcáyotl, donde ahora sólo circulan autobuses de mayor plusvalía, como los Oro, sin paradas continuas.
La línea Acapetlahuacan no cuenta con una terminal en Puebla, además de que los permisos otorgados por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) federal son de la modalidad de “económico”.
Esto quiere decir que es un servicio de paradas continuas, lo que implicaría que en el trayecto de la autopista podría realizar descenso y ascenso de pasajeros, lo que se encuentra prohibido en este tipo de arterias viales, ya que podría provocar accidentes. Sin embargo, este permiso o nueva ruta fue gracias a la complicidad de funcionarios con el dueño de la línea, de nombre Héctor Castillo Flores, a quien se le considera un “cacique” del transporte en Atlixco y que se jacta de las influencias que tiene en la ST.
Incluso, grita a los cuatro vientos que Arturo Achard, subsecretario de la SCT estatal en tiempos de Melquiades Morales, fue despedido por no otorgarle los permisos que ahora tiene con el gobierno actual. 
Ver para creer.
El 6 de abril de 2013, al tener problemas con el presidente municipal de Atlixco por los derechos de posesión de un terreno, Héctor Castillo ordenó el cierre de la ciudad con sus autobuses. Así, se bloqueó todo acceso y salida del municipio atlixquense, desde el bulevar Moreno Valle y Emiliano Zapata hasta la calzada Oaxaca, de las 9 a las 15 horas.
Esto provocó un fuerte caos vial y una enorme pérdida para los comerciantes, por tratarse de un sábado de plaza, lo que nunca originó en una responsabilidad o investigación en contra de Héctor Castillo de parte de las autoridades. Pero no fue la primera vez que hacía algo así, ya que —según notas periodísticas— se documentó que en septiembre de 2012 también cerraron los accesos a la ciudad por tres horas para exigir a la regulación de las líneas Oro y Erco.
A pesar de estos antecedentes, la Secretaría del Transporte le otorgará la concesión.
Y a pesar de todo, las mafias del transporte persisten.