Estaba don Facundo en una reunión de Seguridad Pública de Tepexi de Rodríguez cuando…
Volvió el fantasma de rumor que anticipaba otra de sus renuncias y, como consecuencia, el cambio total de la estructura de la seguridad pública en Puebla.
Pero don Facundo, el secretario de Seguridad Pública del estado‎, no estaba preocupado.
En estos momentos el estado está a su merced, con las famosas modificaciones para la seguridad de los poblanos a grado tal, que muchos de estos municipios tienen en sus mandos policíacos a gente de todas las confianzas del director, incluso la ciudad capital tiene a uno de los “hombres de confianza” del secretario, a quien nunca terminaron por aclararle si era él o no el que repartía las “maletas” de crimen organizado.
Y mientras el señor secretario sigue “ajustando” los municipios a su modo, la inseguridad en Puebla se sigue manifestando y el “maquillaje” del gobierno de Puebla se está acabando.
Secuestros, extorsiones, “levantones”, feminicidios, asaltos en carreteras, robos de vehículos están a la alza, y qué decir de los robos a cuentahabientes.
‎Los "rescates" de mujeres que ejercen la prostitución en hoteles del centro histórico son sólo “cortinas de humo” para encubrir los verdaderos casos de prostitución y de corrupción de menores que ocurren en Puebla.
Lo mismo pasa con los robos de vehículos. Curiosamente, cada 24 horas son robados entre dos y tres vehículos a mano armada en la ciudad de Puebla, pero sólo son detenidos hombres que tripulan alguna de estas unidades; de los asaltantes no se sabe nada.
Pero don Facundo Rosas sigue “tirando rostro”, apareciendo en reuniones de seguridad pública, cuando la delincuencia opera con toda impunidad en el norte, oriente y sur de Puebla. El poniente es ya del crimen organizado.
Qué le puede preocupar el rumor de una renuncia, cuando el estado casi le pertenece.
Es el verdadero hombre atrás del poder.
 
‎La PGJ pierde casos de detentación de vehículos robados
La figura delictiva de Detentación de Vehículos Robados, de los recientes cambios en la persecución de delitos de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) sólo ha significado para el Ministerio Público del Fuero Común pérdidas y pérdidas de casos por una sola causa: la negligencia de los investigadores y los múltiples casos de corrupción en los que incurren.
Caso concreto de esta serie de pérdida de casos se encuentra en Cirino Hernández Contreras, a quien el 10 de febrero de 2014 le fue dictado por el juez de Izúcar de Matamoros un auto de formal prisión ‎como presunto responsable de detentación de vehículo robado, en agravio del propietario de un tractocamión agrícola, por lo que se le inició el proceso 15/2014/IZUCAR DE MATAMOROS.
Y resulta que la integración de las investigaciones por parte del Ministerio Público, y luego la resolución del caso por parte del juez de lo penal, fueron del todo deficientes.
Como consecuencia, el ‎Corporativo Jurídico del maestro José Luis Ramírez Téllez, quien encabezó la defensa de Cirino Hernández Contreras, solicitó la protección de la justicia federal a favor de su cliente, logrando tal protección.
‎Así las cosas, el amparo indirecto 251/2014 puso en libertad total a Cirino Hernández Contreras, demostrando que se trata de un hombre inocente.
Un hombre que ahora puede acusar a la PGJ por los daños que le género su detección.
‎Una detención totalmente arbitraria.
Nos vemos cuando nos veamos.