A cuatro meses de la llegada de la nueva rectora de la Universidad Tecnológica de Tecamachalco, Irene Aguilar López, sumó la histórica cantidad de 23 despidos injustificados.
De esa cifra, ocho eran empleados administrativos, más 15 elementos de seguridad y vigilancia, algunos de estos hasta con 15 años de antigüedad. 
Además, perdió las relaciones con otros países para intercambios estudiantiles, a los que no les dio prioridad. 
Con estos cambios desarticuló áreas vitales como la académica, donde además ha realizado movimientos al interior de las Direcciones de Carrera, situación que ha generado inestabilidad en la comunidad escolar, porque el cambio caprichoso de profesores y directores.
Alumnos y personal docente de la Universidad Tecnológica de Tecamachalco, quienes pidieron el derecho del anonimato para evitar represalias, denunciaron que eso movimientos son resultado de cuestiones personales y no con base en las necesidades de la comunidad universitaria.
Incluso, hay cerrazón para tratar asuntos netamente académicos. Como lo relacionado con los títulos profesionales o para resolver asuntos relacionadas con actividades deportivas.
Antes de fungir con rectora de la universidad, Irene Aguilar se desempeñó como directora de un bachillerato del Cobaep plantel 14 Las Margaritas, y llegó a ocupar tal cargo en Tecamachalco en abril de este año.
Los denunciantes responsabilizaron a la subsecretaria de Educación Superior, María del Carmen Salvatori Bronca, que este martes estuvo en la universidad, por avalar tales movimientos injustificados y por aprobar nombramientos de personas que no cumplen con el perfil de acuerdo con lo que marca el Decreto de Creación de la Universidad, como en el caso del Director de Finanzas, quien de profesión es ingeniero civil y no administrador o contador, como se requiere, y quien era subdirector en el plantel 14 de La Margarita, pero también en algunas jefaturas y direcciones de carrera. 
Los alumnos exigen que solución al problema de expedición de títulos y cédulas. Los exalumnos exigen que las autoridades de la Secretaría de Educación Pública atiendan las peticiones de su trámite de título y cédula profesional, pues han pedido hablar con la rectora sobre este tema y no los ha atendido. Piden que se frenen los abusos y que Aguilar López atienda los asuntos académicos que sí son importantes, pues no los quiere recibir.
“Hemos dejado perder grandes oportunidades de empleo por el título, y en servicios escolares sólo nos dicen que ellos nos llaman cuando llegue el papel”.
Del actuar de la rectora hay antecedentes cuando fue directora del Colegio de Bachilleres, pues corrió a varios profesores, pero alumnos y padres de familia se manifestaron afuera de la institución, para dar a conocer los abusos de los que eran víctimas. Ahora trasladó ese malestar a la Universidad Tecnológica de Tecamachalco.