El lunes pasado le presenté en este espacio la carta de un elemento de la Policía Estatal que dijo estar hasta "la mismísima madre" de que el gobierno de Puebla los utilice para sus "asuntos sucios" y luego se avergüence de ellos. 
La carta es una renuncia que quienes la enviaron pidieron se repita, porque consideran que fue publicada un día de descanso.
Se la presento de nuevo .
 
Renuncia... 
Señor Gobernador Rafael Moreno Valle:
El motivo de escribirle esto es para manifestarle mi descontento y la decepción que me he llevado en su gobierno.
Soy orgullosamente Policía Estatal desde hace más de 15 años y he visto pasar a varias administraciones, pero ninguna tan mentirosa, nefasta, deprimente y autoritaria como esta que usted encabeza.
Me he preguntado si existe algún rencor o problema personal en contra de los policías, pues veo que no le preocupa en lo más mínimo cuidar o dar las instrucciones a quien corresponda para que el policía tenga un sueldo digno y las condiciones óptimas para desarrollar nuestra función.
Desde que inició su gobierno he llegado cada día a trabajar con el miedo de que me reciban con la noticia de que estoy dado de baja porque encontraron algún pretexto para poder separarme de mi empleo.
En esta administración he tenido que soportar la vergüenza de que la gente me vea en la calle y piense que soy descuidado en mi persona y mi imagen porque visto un uniforme que tiene más de tres años y que por más que intente teñir ya no se fije el color y se encoje cada vez más. Eso sin ver las remendadas que ya tiene en donde ya no resistió más el uso que le doy.
He tenido que buscar otro trabajo porque el sueldo que percibo no me alcanza para mantener a mi familia y a la vez también invertir en el equipo que tengo que utilizar (uniformes, botas, chamarra, llantas, batería y reparaciones de mi patrulla) porque según usted no hay dinero para cubrir eso gastos que son su obligación. Falta que uno de estos días ya ni gasolinera me quiere dar. Y la verdad tener otro trabajo baja en mucho mi rendimiento en el trabajo de policía, pues llegó desvelado y cansado.
He soportado que su gente me pida que cuando vaya a sus eventos públicos me esconda en algún rincón, porque a usted no le gusta ver policías cerca de usted. Pero si hay manifestantes o inconformes quiere que actuemos y que esa gente no llegue hasta donde usted está dando sus discursos llenos de mentiras. Si supiera las ganas que he tenido de gritarle que es usted in mentiroso.
Lo he visto viajar en sus camionetas nuevas, flamantes y algunas hasta blindadas, e inevitablemente he comparado su transporte con las patrullas con las que yo debo trabajar y en definitiva hay una diferencia abismal.
Lo he visto también llegar en su helicóptero negro; ese que no le gusta que yo vea cuando va aterrizando, el mismo al que no quiere que nadie le tome fotos, y he imaginado en cuanto aumentaría mi salario si lo que paga en cada hora de vuelo lo repartiera entre todos los que trabajamos para usted.
He soportado golpes, insultos, jalones y pedradas al contener manifestaciones de gente que ya no soporta sus abusos y que realiza manifestaciones que lo molestan a usted y que manchan su imagen política al evidenciar lo malo que ha sido usted para gobernar mi Estado.
Últimamente he tenido que soportar el que me llamen asesino, gracias a las malas decisiones que tomaron los ineptos que usted puso al frente de la SSP y que dirigieron el operativo de desalojo en San Bernardino Chalchihuapan en donde falleció un menor de edad. Y también he soportado ver como en lugar de castigar premia y el lugar de premiar despide a la gente.
No soy yo el único inconforme, pues nos falló a todos los que le dimos la oportunidad de gobernar nuestro Estado.
He visto como buenos elementos se han ido y se han quedado sin trabajo porque no pasaron el examen de control de confianza con el que según usted esa depurando a la policía, pero sigo viendo a los malos elementos que siguen aquí y algunos hasta ocupan puestos altos. Aquí se premia a los malos y no a los buenos.
Yo le pregunto: ¿usted también hizo ese examen? Porque la ciudadanía no sólo quiere una policía confiable, sino que también queremos un gobernador confiable.
Por esto que le escribo y muchas más cosas he decidido renunciar.
Así es, he renunciado a usted.
Ya no trabajaré más para usted.
Ahora trabajaré solamente para la ciudadanía, que es la que paga sus impuestos para que usted y yo cobremos.
Dejaré de reprimir los movimientos, las marchas y las manifestaciones que están en contra de usted y que tanto lo irritan.
De ahora en adelante, cada que asista a esos eventos públicos llenos de gente comprada en donde le aplauden, dejaré que la gente inconforme se acerque a usted a decirle lo que piensa.
Le seré leal a la ciudadanía y ya no más a usted.
Dejaré de dar ese extra que daba siempre.
Usaré los uniformes que usted me dio, así estén rotos. Y que no le sorprenda que me presente de civil a trabajar porque no me dan uniforme.
Ya no desembolsaré ni un sólo peso para reparar mi patrulla cada que se descomponga, así me tenga que ir caminando a trabajar.
No arriesgare más mi vida para que usted se luzca en ruedas de prensa y entrevistas diciendo que su gobierno es tan bueno que ha hecho que Puebla se mantenga como un estado seguro.
Ya no le ayudaré más a engañar a la gente.
Si usted no se preocupa por lo que me pasa a mi yo no tengo porque preocuparme por lo que le pase a usted.
Hasta aquí la carta.
Nos vemos cuando nos veamos.