Solo el tiempo dirá si la recomposiciones de las relaciones entre el sector privado y el gobernador Rafael Moreno Valle ofrecerán los frutos deseados. 
A la administración estatal, sumida en el desprestigio absoluto por las mentiras ofrecidas como verdades tras el homicidio del niño José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo, después de la trifulca del 9 de julio, le urge tener interlocutores que legitimen al régimen.
Las agrupaciones adheridas al Consejo Coordinador Empresarial fueron echadas al olvido cuando el mandatario había alcanzado la cúspide del poder absoluto de un reinado que parecía inamovible por el poder humano, hasta que llegó la tragedia.
No era extraño escuchar a prominentes dirigentes de las cúpulas empresariales expresar desprecio hacía el mandatario y su séquito, que no volteaban a ver ni de reojo lo que sucedía en el sector productivo de Puebla. 
¿Hace cuánto tiempo que no vez una foto en la que nos acompaña el gobernador? Interrogó con enojo uno de los dirigentes que la víspera estuvo a un costado de Moreno Valle en la reunión titulada Encuentro Gobierno del Estado con el Consejo Coordinador Empresarial de Puebla.
Y era cierto. Las reuniones entre la iniciativa privada organizada y el Ejecutivo se espaciaron hasta desaparecer de la agenda de ambos entes públicos, interlocutores por necesidad y por su naturaleza. 
Para nadie es secreto el perfil empresarial en consonancia con el espíritu que anima las causas del partido que impulsó a candidatura del actual mandatario en 2010, Acción Nacional.
El encuentro ayer jueves no debería haber sido extraordinario ni noticioso, sino al contrario. La normalidad en una administración pública debe observar como parte de la cotidianidad la interlocución con todos los sectores y sin embargo, lo fue ante la ausencia pertinaz de una de las dos partes.
El olvido oficial de sectores estratégicos como el Consejo Coordinador Empresarial y sus organismos adheridos trajo consecuencias políticas que ya son perceptibles: ninguno de los dirigentes que ayer acompañó al panista expresó defensa pública del régimen en el episodio de Chalchihuapan, que tanto costo ha significado para este aspirante a la candidatura presidencial.    
En política lo que parece es, dicta la conseja. El silencio de un actor público como el sector privado debe ser interpretado como lo que es. Amor con amor se paga y en la historia que nos ocupa, la moneda guarda la misma paridad con la que por meses pagó un mandatario poco atento con sus interlocutores: el olvido. 
Las imágenes divulgadas a través de las redes sociales de los hombres de negocios hablan por sí mismas. Lejos de un ambiente festivo, las caras largas y el ambiente gélido privaron en esta temporada de otoño. Adiós al vino y las rosas que acompañaban estos encuentros.