Como historia color de rosa y su obligado final “fueron felices para siempre”, el sábado 6 a las cinco de la tarde consumaron su amor, en la hacienda San José Lavista, en San Miguel de Allende (Guanajuato), Lorena Valencia Garrido y Miguel Ángel Guadarrama Sánchez.
La novia es hija del encargado de despacho de la Subsecretaría de Administración y Control Policial de la Secretaría de Seguridad Pública, Alberto Valencia Velasco; el novio, el flamante subdirector de imagen de la dependencia. Una prueba más de que el amor no tiene barreras.
La invitación que se hizo llegar a los casi 500 invitados guarda el estilo refinado y de buen gusto con las iniciales L y M en tonos púrpura y fondo blanco, cuya copia posee el autor de esta “Parabólica”.  
San José Lavista, dice el sitio web http://www.haciendasanjoselavista.com/nosotros.html, cuenta con alberca, capilla, cascada, salón de juegos, viñedo y, sobre todo, “la combinación perfecta entre tecnología, confort, buen gusto y un gran trabajo arquitectónico”.   
El enlace matrimonial de este fin de semana tiene detrás una amplia red de complicidades que remiten a la máxima del expresidente mexicano sumido en un mar de corrupción y escándalo José López Portillo, que llegó al extremo de hacer a su hijo, sin más mérito profesional, subsecretario de Estado, bajo una frase que hoy forma parte de la picaresca: es el orgullo de mi nepotismo.
Alberto Valencia, el suegro del funcionario de tercer nivel en la Secretaría de Seguridad, ha logrado colocar a una cantidad de familiares que, si hoy en día sumaran sus emolumentos, alcanzaría los 201 mil 980 pesos mensuales por concepto de sueldo bruto, prestaciones y compensaciones.
Para ponerlo en perspectiva, cada mes obtienen de la nómina 261 mil 980 pesos, que rebasan en 124 mil 439 pesos lo que gana como salario mensual el gobernador del estado, Rafael Moreno Valle, cuyo sueldo asciende a 137 mil 541 pesos con 63 centavos, según el presupuesto de egresos 2014.
La pregunta es siempre la misma: ¿Sabe el titular de la dependencia, Facundo Rosas Rosas, de la existencia de esta red familiar que cada año cuesta al erario unos 3 millones 143 mil pesos 760 pesos; la consiente?    
De la larga lista de familiares, es precisamente el yerno, junto a Alejandro López Armendáriz, subdirector Recursos Financieros y esposo de la sobrina de Valencia Velasco, Ana Karen Padilla Garrido, quien menos gana en la nómina, según se puede ver en el Periódico Oficial del Estado de Puebla (segunda sección, página 83), 33 mil 350 pesos y 73 centavos. Multiplicado por los dos, la cifra nos da los primeros 66 mil 700 pesos.
Casado con Irene Garrido Vargas, el encargado de despacho en Puebla repite un esquema documentado como director general de Administración y Finanzas de la Policía Federal Preventiva, con Genaro García Luna: el de colocar a su parentela en cargos de responsabilidad institucional.
Su cuñada es Kelly Cristina Garrido Vargas, actual directora de Planeación de la Dirección de Planeación Estratégica y Desarrollo Institucional en la SSP; y el concuño, esposo de ésta, Aldo Constancio Rodríguez Mejía, es, a su vez, director de Asuntos Internos. 
Otro cuñado es Armando Garrido Vargas, director de Desarrollo Institucional de la Dirección General de Planeación Estratégica y Desarrollo Institucional. En los tres últimos casos, establece en Presupuesto de Egresos 2014 en el Periódico Oficial que el sueldo es de 50 mil 301 pesos con 27 centavos.
En el año 2010, el Instituto Federal de Acceso a la Información (así se llamaba antes de la reforma) elaboró una ficha con información “no oficial”, en la que se detalla el esquema de trabajo del Alberto Valencia, un hombre vinculado estrechamente a Genaro García Luna.
Ahí se menciona que “dos hermanos (…) así como una hija de él son servidores públicos de la PF, e incluso se señala el tipo de puesto que desempeñan dichas personas. Los nombres mencionados son: María Judith Valencia Velasco, con grado de subinspector, Directora de Área adscrita a la Coordinación de Seguridad Regional; Arturo Valencia Velasco, con grado de inspector,  Director de Área en la Coordinación de Seguridad Regional; y María Teresa Valencia Garrido, con grado de subinspector, como Subdirectora adscrita a la Sección Segunda de la PFP”.
La pregunta se repite: ¿Sabe Facundo Rosas de este historial?