Los diputados locales se empeñan en ensuciar la elección del nuevo comisionado de la CAIP.
Simplemente, ayer las comparecencias de los aspirantes a convertirse en comisionado de la CAIP se realizaron con total hermetismo. 
La transmisión para los medios de comunicación resultó defectuosa; sólo se pudieron observar extractos, la sesión de preguntas y respuestas jamás apareció en las pantallas colocadas ex profeso.
¿Cuál es el temor de los legisladores?
Que para evitar cualquier sorpresa “blindaron” las entrevistas; incluso, utilizaron personal administrativo del Poder Legislativo, como guaruras, para evitar cuestionamientos de la prensa.
Durante dos horas y media comparecieron María Monserrat Aguirre Barbosa, Alexandra Herrera Corona, Laura Elizabeth García González, Maria Gabriela Sierra Palacios, Graciela Miranda Blumenkron, Alexis Juárez Cao Romero y José Leonardo Corro Fernández; de ellos, sólo uno aceptó sin problemas responder a los medios.
Los siete aspirantes a ocupar un lugar disponible en la Comisión para el Acceso a la Información Pública (CAIP) comparecieron ante los diputados que integran la Comisión de Transparencia del Congreso de Puebla, transmitiendo por aspirante sólo su exposición, pero el canal del Poder Legislativo bloqueo la señal a la hora de preguntas y respuestas.
Y la actual comisionada de la CAIP volvió a retar a los diputados. Una vez más, Alexandra Herrera Corona aseguró que la ley le permite participar en el proceso de selección, pese a que es comisiona de la CAIP, cargo que asumió hace unos meses, después de llegar a suplir a la titular del cargo, Blanca Lilia Ibarra Cadena. 
Aceptó que no ha renunciado al cargo porque la convocatoria no se lo pide, y ella tiene conocimiento del tema.
La sospecha de la reelección es más que evidente con el actuar del presidente de la Comisión de Transparencia del Congreso local, Marco Antonio Rodríguez Acosta, al negarse dar a conocer los conceptos que se incluyeron en los cuestionamientos. “La elección del nuevo comisionado propietario y suplente es reservado”, aseguró.
Incluso, Rodríguez Acosta defendió la participación de Herrera Corona en las comparecencias para elegir al comisionado de la CAIP. “Se dio conforme a derecho, ya que la selección del próximo integrante de la CAIP es un proceso nuevo”.
Y se curó en salud: “Si los coordinadores de las bancadas se inclinan por la actual comisionada, no significa una reelección”.
Bajo estas premisas, los legisladores llevan el proceso de selección del nuevo comisionado que se encargará de transparentar la información pública.
Un proceso que de entrada estuvo viciado, y que con parches se trató de limpiar la elección, pero en la práctica el hermetismo y la sospecha pesan sobre la elección del nuevo comisionado de la CAIP.
No resultaría extraño que Alexandra Herrera Corona continuara en la posición que hoy ocupa. La pregunta es para qué tanto show para legitimar una reelección.