Duele y apesta, pero es la realidad del equipo de la franja. Desde 1999, el Puebla no ha visto la suya, cada primavera es la misma historia, el equipo inmiscuido en el tema del descenso.
Desde hace 16 años la constante ha sido eludir la división de ascenso; en algunas ocasiones lográndolo en la última jornada, en otras cuando bien ha sido, en la penúltima y así cada temporada.
En 1999, el primer descenso de la mano de Francisco Bernat quien, después del desaguisado, compró la franquicia del recién ascendido Unión de Curtidores en esa ocasión y gracias al reglamento, Puebla pudo eludir el jugar en la llamada primera A, para 2005 y también bajo la tutela de Bernat vino el segundo descenso y ahí ya no hubo ni oportunidad ni dinero para realizar la misma maniobra y el equipo tuvo que sufrir durante dos años la tortura de jugar en la división de ascenso hasta que por medio de una asociación poco ortodoxa pero efectiva en la que participaron gente como Emilio Maurer, Eduardo Abraham, Justo Olvera, Toño Fernández y el mismo Bernat, siendo dirigidos por el Chelís, la franja logró el ascenso en el 2007 derrotando en la final a los Dorados de Sinaloa dirigidos en aquel entonces por Hugo Fernández, de ahí a la fecha han sucedido muchas cosas, desde sociedades entre Francisco Bernat, Ricardo Henaine y Jesús López Chargoy pasando por temas penales entre ellos para que finalmente los López Chargoy se hicieran de la totalidad de las acciones hace tres años.
Desde ese momento, la franja a jalones logró salvar la categoría en varias ocasiones, muchos técnicos han pasado dirigiendo al equipo, desde Sergio Bueno, Héctor Hugo Eugui, Daniel Bartolotta, Manuel Lapuente, Rubén Omar Romano, Chelís y José Guadalupe Cruz. En los hechos ninguno de estos técnicos, con excepción del Profe Cruz, lograron un porcentaje superior al 40% de efectividad y es por eso que hoy el Puebla de la franja se encuentra en una situación muy comprometida para lograr la salvación, es decir, el actual equipo con todo y su 50% de productividad está al borde del descenso.
El sábado pasado contra Chivas, la franja dejó ir la gran posibilidad de superar a los tapatíos y, lejos de eso, con la derrota se ubicó a una distancia de cinco puntos del equipo de Chepo de la Torre quedando aún 21 puntos en disputa.
Lo más lamentable del asunto es que en las últimas dos semanas, la franja de seis puntos que tenía en la bolsa prácticamente (Jaguares y Chivas) se quedó únicamente con uno en el casillero y eso, combinado con las victorias de U de G y Guadalajara nos pone en esta 'maldita primavera' con un pie en la división de ascenso.


EL VESTIDOR
En estos momentos de crisis la cordura y la tranquilidad deben de prevalecer en el vestidor, al final del partido contra Guadalajara en el túnel del vestidor se dio un altercado entre Luis Miguel Noriega y el DT José Guadalupe Cruz, al parecer el jugador le reclamó los cambios realizados durante el partido que según él, generaron la derrota de los camoteros, jaloneos y palabras altisonantes se llegaron a escuchar, pero al parecer la sangre no llego al río.
Será vital que ese tipo de reclamos se realicen en el lugar y en el momento que corresponde, no en el momento de la frustración y la calentura y más importante será que no se pierda la unidad del grupo la cual será determinante para seguir luchando hasta el final, pues aunque no parezca, las posibilidades de salvarse aún están latentes y bastará con retomar la buena racha y esperar la combinación de resultados para volver a meterse en la pelea.
De inicio ganarle el próximo domingo a Pumas será de vital importancia para seguir vivos y colgarnos del ala de la esperanza para lograr el objetivo.


LOBOS BUAP
Los universitarios, después de dar un gran partido, se quedaron en la orilla del triunfo cuando al minuto 93 fueron alcanzados por los Alebrijes de Oaxaca para terminar empatados a un gol, situación que viene sufriendo el equipo que en los últimos tres partidos se ha visto alcanzado en el marcador en los últimos minutos para sumar ahora 4 empates de manera consecutiva.
A falta de tres partidos para terminar el certamen, los de la BUAP tendrán por obligación sumar al menos seis puntos para alcanzar el primer objetivo que no es otro que meterse a la liguilla de la división de ascenso, afortunadamente de estos tres encuentros pendientes, dos serán en territorio licántropo, el estadio de CU, que deberá ser una fortaleza que nos permita a los poblanos y a la comunidad universitaria gozar de finales en las cuales ya cualquier cosa puede pasar.
Nosotros como siempre seguiremos en línea.
Hasta la próxima.