Primero fue la incorporación de Maximiliano Cortázar al gabinete estatal; ahora Diódoro Carrasco Altamirano se suma al nuevo equipo compacto del gobernador Rafael Moreno Valle.
Los dos ajustes obedecen más a razones de proyección y amarres futuristas a nivel nacional, que en consolidar el trabajo gubernamental, en la recta final del actual sexenio.
En la designación de Max Cortázar como coordinador general de Comunicación, Difusión y Promoción del gobierno estatal, Moreno Valle tiene un amplio margen de maniobra para trabajar, bajo el agua para consolidar la imagen a nivel nacional del aspirante a la presidencia de la República.
Ahora, con la integración de Diódoro Carrasco Altamirano, Moreno Valle tiene a su disposición un avezado político que le abrirá nuevos espacios con los grupos nacionales.
Ayer, Rafael Moreno Valle se alió con un experto en la operación política nacional: Diódoro Carrasco Altamirano y para ello, lo designó como representante de Puebla en el Distrito Federal.
Carrasco Altamirano se forjó durante los gobiernos de Ernesto Zedillo y de Carlos Salinas de Gortari lazos con los grupos y sectores del poder. Ya en la alternancia blanquiazul Carrasco se blindó por su cercanía política con Felipe Calderón Hinojosa.
A diferencia de los demás operadores políticos de Rafael Moreno Valle, tanto en el PAN como en los partidos satélite, que se ubican en la medianía política, Carrasco Altamirano posee un cuidado lenguaje político, una experiencia de enorme valía a nivel nacional y ha transitado en el poder político los últimos 25 años.
Carrasco Altamirano es un incansable promotor de las alianzas electorales como un antídoto para derrotar al PRI. En 2004, el exgobernador de Oaxaca y la profesora Elba Esther Gordillo impulsaron a Gabino Cué Monteagudo a la gubernatura de Oaxaca, postulado por una coalición opositora por lo que los priistas oaxaqueños impulsaron la expulsión de Carrasco. Pero al final ganó el priista, Ulises Ruiz, hombre del entonces fuerte madracismo priista.
Previamente, Gordillo y el entonces gobernador de Oaxaca, José Murat habían desatado una pugna al interior del sindicato por el control de la influyente sección 22 del SNTE.
Para el 2005, el exsecretario de Gobernación del tecnócrata Ernesto Zedillo, se alió con el panista doctrinario Felipe Calderón Hinojosa. En retribución, el panista Calderón, candidato a l presidencia de la república, lo hizo candidato del PAN por la vía plurinominal. En un principio, Carrasco no se afilia al PAN.
En 2010, de nueva cuenta Carrasco Altamirano impulsó las aspiraciones de Gabino Cué a través de otra coalición opositora. En ese año, se presentan dos elecciones con coaliciones antipriistas: en Puebla (PAN, PRD, Panal, Convergencia) que postula a Rafael Moreno Valle y en Oaxaca la coalición multipartidista que respalda a Gabino Cué.
Un dato más, Diódoro Carrasco, cuando estaba al frente de la Secretaría de Gobernación, nombró a Javier Lozano, subsecretario de Comunicación Social el 26 de mayo de 1999, en sustitución de Emilio Gamboa Patrón. Javier Lozano también es un hombre cercano a Moreno Valle.