Sara Salas Franco no solo es la directora de Información de la judicatura, es al mismo tiempo el eslabón de una cadena que une a cuatro personajes clave para la seguridad nacional del país en los últimos 15 años, por lo menos y que incluye a un poblano.
Tres de estos cuatro personajes tienen un puesto clave en la procuración e impartición de justicia en el país, el otro en el dominio territorial desde la frontera sur hasta el Río Bravo, que no es poca cosa y del Pacífico al Golfo y el Caribe mexicano. 
Se trata de Ardelio Vargas Fosado, comisionado del Instituto Nacional de Migración, que junto a Arely Gómez, recién designada titular de la Procuraduría General de la República y Eduardo Medina Mora en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, tendrán en sus manos el poder real de la seguridad nacional y el aparato de justicia.
A este grupo hay que vincular otro perfil: Genaro García Luna, el exsecretario de Seguridad Pública con Felipe Calderón Hinojosa. “Poder metaconstitucional” llama a este cuarteto de personajes Álvaro Ramírez, el reportero que acompaña al autor de esta Parabólica, en su versión para televisión cada jueves.
La relación que existe entre el poblano Vargas Fosado y la procuradora Gómez González no es nueva. Fue él quien quiso imponer a la exsenadora en la Procuraduría General de Justicia en lugar de Víctor Carrancá Bourget. De ella dice el actual comisionado del Instituto Nacional de Migración, es “mi hermana”.
Por las manos de García Luna, Vargas Fosado, Gómez González y Medina Mora ha pasado toda la información del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen); la Policía Federal (PF), de la Procuraduría General de la República (PGR) y al día de hoy, un asiento en el Alto Tribunal de la República.
Las voces que expresan preocupación por que la titular de la PGR y el nuevo ministro de la Corte tienen vínculos con Televisa, la empresa de Emilio Azcárraga Jean sólo advierten las ramas de un “espeso y oscuro bosque”, hipótesis que por sí misma se sostiene.

En el sótano… 

1.- En el sótano ya se habla de la caída de dos enviados de Casa Puebla a dividir el voto desde el movimiento ciudadano en Puebla. Y coincide con la llegada de Fernando “el junior” Morales al cargo de subsecretario de Gobernación en el gobierno del estado.

2.- Se trata del profe Miguel Ángel Ceballos y Humberto Vázquez Arroyo, dos expriistas que fueron literalmente cilindreados por el junior Morales para inscribirse como abanderados por los distritos ocho y once, se dice en el sótano.

3.- A los dos enviados por Casa Puebla los bajó el Comité Ejecutivo Nacional del partido de Dante Delgado para poder cumplir con la cuota de género… Bueno, eso fue lo que les dijeron allá en la Ciudad de México… ¡Lástima Margarito!