Han transcurrido más de cinco años desde que se prometió quitar las viejas prácticas que hasta ese entonces hacia de la justicia lenta y entrampada en las corruptelas de los jueces.
El nuevo gobierno llegó al poder y desde ahí se diseño una estrategia para limpiar la imagen de la justicia en Puebla. 
Cuatro años después, la impartición de la justicia no dista mucho cuando los gobiernos priistas mantenían el control de todo el sistema de justicia.
El gatopardismo  terminó por hundir a los jueces en las mismas prácticas, que se buscaban erradicar.
La impartición de la justicia en los juzgados familiares es cada vez más burocrática y obedece más a los intereses económicos de los jueces, que al respecto irrestricto de las leyes.
La indignación de abogados y ciudadanos van en aumento, porque no hay autoridad que logre frenar estos abusos y excesos de los encargados de impartir justicia.
Para muestra un botón.
El pasado jueves 19 de marzo, en el juzgado sexto de la familiar, la abogada de la parte demandada por un divorcio, encontró a la abogada defensora dictando a la secretaria de ese juzgado, Isabel Leova Márquez Ramírez, la resolución de los acuerdos que había presentado un día antes la contraparte.
La abogada de la parte demandada le reclamó es conducta y lo calificó de cinismo.
En respuesta, la secretaria Isabel Leova Márquez Ramírez, argumentó que la abogada de las divorciadas le estaba dictando el caso de otro divorcio, “que no se preocupara, que eran las resoluciones de otro asunto”.
Márquez Ramírez está sustituyendo al juez sexto de lo familiar, Julio Vargas Domínguez, quien se encuentra enfermo, pero vía telefónica le ordena a su secretaria de todas sus confianzas Isabel Leova como dictar los acuerdos y que montos fijar sin importar los argumentos y mucho menos el apego a la ley, ni las garantías individuales sino lo que le indican los magistrados y sus secretarios particulares.
Como ese caso existen innumerables asuntos similares, sin que nadie frene este tipo de anomalías. 
¿Será qué la impartición de justicia en Puebla se realiza a modo y línea dictada desde la presidencia del Tribunal Superior de Justicia?
¿Será qué su presidente Roberto Flores Toledano ignora el la red de corruptelas que se tejen en los juzgados de Puebla, como en este caso del Juzgado Sexto de lo Familiar?
Para los litigantes no es un secreto de los juicios a modo, es bien sabido que para ganar un juicio muchas veces en necesario llegar a los juzgados regalos como perfumes o bolsas de marca, en agradecimiento a tal o cual sentencia.
Este es el estilo de impartir justicia en Puebla.
Las promesas de cambio simplemente no terminan por aterrizar y la inercia se los está comiendo, en detrimento de los ciudadanos que recurren a ella.