La encuesta publicada recientemente por la firma Covarrubias y Asociados S.C. que ubica al gobernador de Puebla en la mediana posición de 6.80 de calificación, muy por debajo de los punteros en el estudio Rolando Zapata Bello, de Yucatán; y José Calzara Rovirosa, de Querétaro entraña mucho más que una simple pasarela de vanidades políticas.
La publicación en realidad evidencia la razón por la cual el panista de Puebla ha confiado a sus más cercanos la inquietud por la posibilidad de que sea el priista queretano a punto de terminar su gestión, el más probable competidor en la contienda presidencial de 2018.
Ambos mandatarios punteros en los mejores niveles de calificación merecieron un puntaje de 7.31 (Yucatán) y 7.28 (Querétaro). Una calificación que contrasta notablemente con el poblano dado a invertir millones de pesos en su imagen personal, con un 6.80.
Antes de que Covarrubias y Asociados S.C., decidiera publicar su ranking de los 13 gobernadores mejor evaluados, ya el inquilino de Casa Puebla había confiado a sus cercanos la certeza de que el adversario más probable en la competencia por suceder al priista Enrique Peña Nieto, sería el gobernador de Querétaro.
Esa presunción inspirada en las señales que han lanzado distintos grupos de enfoque en la capital del país se materializó con la metodología impuesta por la empresa experta en medición de mercados de opinión pública en el país.
“El IIP gobernadores es un estudio sindicado financiado por Covarrubias y Asociados y los gobernadores suscritos a él. Los resultados presentados corresponden al primer trimestre del 2015 y la recopilación de información de las 32 entidades federativas se llevó a cabo en el lapso de tiempo comprendido entre el 17 de febrero al 30 de marzo del 2015”, dice la empresa.
Algo ha fallado notoriamente. Los convenios publicitarios con la gran prensa nacional que ha visto al panista en el poder de Puebla como fuente de ingresos millonarios a través de convenios anuales, son inservibles. 
La política de comunicación inspirada en la más rancia costumbre del priato de lo que hoy podría considerarse el “periodo clásico tardío” de la política mexicana del “no pago para que me peguen”, se ha ido a la basura. Y sin embargo la estrategia de cerrar convenios millonarios ha errado, según se puede observar en el trabajo de medición metodológico. 
Y es que todos los días en la línea editorial de directores, editorialistas, columnistas y presentadores de noticias de espacios noticiosos y hasta en la farándula.Frente a los desatinos, abusos y atropellos constantes, sistemáticos, el silencio ominoso de los grandes medios. 
Las variables que permitieron ubicar en su sitio a cada gobernador fueron tres: el clima de inseguridad; la capacidad de cada uno para resolver los problemas; y la confianza de las instituciones gubernamentales.
Rafael Moreno Valle está en el séptimo lugar de la calificación. Antes que él están mandatarios con menores pretensiones pero mejor evaluados: Guanajuato, Colima y Aguascalientes. El talante respecto de la burbuja no debe ser el mejor en estos días.