La mayoría de los 217 municipios poblanos carecen de una política para proteger el medio ambiente.
La contaminación del agua y del suelo poblano va en aumento, sin que haya autoridad estatal y federal que ponga orden.
Tal es el caso de la presidenta municipal de Tehuacán, Ernestina Fernández Méndez, que viola el artículo 115 constitucional al no contar con una planta de tratamiento de aguas residuales. 
A pesar de que el ayuntamiento ya fue sancionado en varias ocasiones. La autoridad municipal mantiene su postura de no instalar una planta de tratamiento de aguas residuales.
Fernández Méndez muestra falta de voluntad política para remediar el grave problema ecológico que padece su municipio.
Tehuacán es el segundo municipio más importante del estado y,es lamentable que esta ciudad ni siquiera cuente con una planta de tratamiento de aguas residuales.
Situación por demás grave para la salud no sólo de Tehuacán, sino de los municipios conurbados. Sin embargo, la presidenta municipal y su equipo no tienen interés de invertir en el tratamiento de aguas residuales,pues lo ven como un tema secundario.
De acuerdo al artículo 115 constitucional, el abastecimiento de agua potable y el saneamiento es una obligación de los municipios. 
Obviamente para el ayuntamiento de Tehuacán no es una prioridad e incumple con su responsabilidad constitucional.
Desde que Fernández Méndez llegó a la alcaldía de Tehuacán ha tenido varias sanciones y éstas van en aumento por recurrencia, reincidencia y falta de voluntad para remediarlo.
Independiente de las sanciones, las omisiones en la aplicación de la ley, con la intervención de otras instituciones como la Procuraduría del Medio Ambiente e incluso la Procuraduría General de la República, a través de la Unidad de Delitos Ambientales, se podría actuar en contra de la presidenta municipal de Tehuacán, porque hay delitos federales graves.
En ese sentido, la PGR será la dependencia que tendrá que intervenir y actuar en contra de la presidenta municipal priista, ya existen una serie de denuncias ciudadanas.
Los pobladores de Tehuacán y de los municipios conurbados han presentado las denuncias correspondientes.
Toca turno a las autoridades a sancionar, como lo marca la ley; de lo contrario, la contaminación del suelo y el agua alcanzarán niveles incontrolables.