Detrás de la designación Jesús Rodríguez Almeida como sustituto de Facundo Rosas en la Secretaría de Seguridad Pública en Puebla está el primer paso para construir la alianza que el gobernador de Puebla requiere para competir con éxito en la contienda de 2016.
Importar a un abogado como el rudo exjefe policiaco del Distrito Federal y cercano como pocos a Miguel Ángel Mencera es en realidad el más importante guiño de Rafael Moreno Valle al jefe real del Partido de la Revolución Democrática, aún por encima de la corriente de Los Chuchos.
Cuando trascendió que el coordinador de la campaña de 2016 será el propio inquilino de Casa Puebla no era una metáfora. En juego el proyecto propio que pasa por la aduana de la elección para la minigubernatura y de ahí la necesidad obvia de trabajar la más amplia coalición partidista.
Rodríguez Almeida no llegó para cerrar la cortina en 17 meses. Se trata de un plan de trabajo para los próximos 37 meses; es decir, lo que resta al sexenio en curso y la administración que en teoría encabece el virtual candidato de esa hipotética alianza, Antonio Gali Fayad.
Quienes han participado de las primeras reuniones convocadas por el nuevo secretario de Seguridad Pública coinciden en que las primeras decisiones tienen que ver más con un plan de largo aliento que la premura que impone el tiempo en una administración que agoniza.
Pidió por ejemplo un listado completo de los funcionarios que tienen título de licenciado o maestría en derecho. El propósito es enviarlos a tomar cursos de capacitación en el nuevo esquema que supone el sistema de derecho penal acusatorio.
Más evidencias, la limpia en la dependencia comenzó con el relevo de Alberto Valencia, el subsecretario que llegó a tener todo el árbol genealógico en la nómica y que juntos todos llegaron a cobrar cada año más de 3 millones 143 mil pesos, como quedó documentado en la Parabólica de diciembre de 2014 (http://fernandomaldonadoglz.blogspot.mx/2014/12/alberto-valencia-dueno-de-seguridad.html). 
El orgullo de mi nepotismo parecía ser la premisa de este policía federal que se va el viernes próximo, no por sus abusos y corruptelas, sino porque el propio secretario dispuso de inmediato del cargo para colocar a un funcionario de su confianza.
Rodríguez Almeida trae maletas para permanecer largo tiempo en el territorio poblano. Es el acuerdo que alcanzaron Mancera y Moreno Valle.
Sin embargo, la pregunta que deberá ser respondida llegada la coyuntura en 2016, es cuánto aportará a una alianza partidista un PRD debilitado por Morena y por sus yerros imperdonables en el secuestro, ejecución y desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Manuel Isidro Burgos, de Iguala Guerrero que no se borra del imaginario en todo el país.