Los diputados morevallistas navegan entre la pereza legislativa y el garrote político del grupo en el poder.
Obedientes de las órdenes del poder ejecutivo y como instrumento para descarrilar proyectos políticos, los diputados se hacen de la vista gorda para retrasar la aprobación de cuentas públicos o acelerar el proceso para castigar lo más pronto posible a los que enfrentar al actual régimen.
El domingo pasado, el exalcalde Eduardo Rivera Pérez exhibió una vez más a los diputados locales, los tildó de perezosos, debido a que el Congreso del Estado sigue sin dictaminar su cuenta pública del 2012.
En otras entidades, los Congresos locales dictaminan las cuentas públicas de manera rápida, y de no dictaminarlas en un período de un año, quedan aprobadas.
Sin embargo, en Puebla las cuentas públicas de los exfuncionarios tardan en revisarse máximo un año luego de que termina el período, sin embargo, en su caso ha pasado año y medio de que dejó la presidencia municipal y aún no termina de revisarse la de hace tres años.
Un caso contrario al de Rivera Pérez se dio en el otoño de 2011. Los legisladores morenovallistas dejaran la pereza y determinaron relevar del consejo de administración al diputado local y hoy alcalde de San Pedro Cholula, José Juan Espinosa.
Sin duda, en esa ocasión se convirtieron en un “garrote político” al servicio incondicional del Poder Ejecutivo, y en particular de los intereses del gobernador.
Fue evidente que en un tronar de dedos desde Casa Aguayo es suficiente para ajusticiar a quien se les ordene, tal como sucedió con la figura de José Juan Espinosa. En la actualidad existen cuentas públicas sin aprobar para que si algún expresidente municipal o cualquier otro legislador que se atreva a asumir una postura opositora, se le aplique la ley.

Desde las redes

A las distintas plataformas de Intolerancia Diario nuestros lectores aportaron más información sobre los mapaches panistas que el domingo pasado se sirvieron con la cuchara grande en las internas, donde aplastó el morenovallismo.

“El joven que vemos en la foto efectivamente es Jonathan Calderón un michoacano formado por Alberto Encinas expanista desterrado por RMV, originalmente fue utilizado para realizar detección del voto y posteriormente en pequeños fraudes como robos de casillas, actualmente coordina para Jesús Giles Carmona todos los grupos de choque, compra de votos, actas y funcionarios de IEE, bueno esto creo que es bien conocido en el ámbito del partido oficia-lista, pero no lo veíamos dentro del AN hasta la entrega del partido que realizaron miembros del Yunque al morenovallismo que posteriormente fue desplazándolos hasta este punto en el que Rafa Micalco otro hora fiel a RMV no recibió su cuota, en conclusión Acción Nacional es una sucursal del PRI de Melquiades Morales. Debido a que fue secuestrado por el Yunque y entregado al morenovallismo en consecuencia no podemos decir que se cumplen los preceptos de los fundadores, no es un partido de oposición, ni de fundamentos humanistas más bien se define como una corriente del neo-liberalismo Salinista”.