El morenovallismo le tiene un pavor a las candidaturas independientes, al grado que sus  peones en el Congreso Local defienden a capa y espada una Reforma Electoral contraria incluso a la nacional.
Los diputados morenovallistas mantienen candados interpuestos a las candidaturas independientes y es que las condiciones legales, integradas por los diputados poblanos, prácticamente ahogan a los próximos candidatos independientes a buscar una presidencia municipal o la gubernatura.
Diversas voces  exigen que los legisladores morenovallistas y sus cómplices del PRI no obstruyan la participación de las candidaturas ciudadanas en el proceso electoral 2016.
Incluso, el pasado 13 de agosto la agrupación Opción Ciudadana,  entregó formalmente a la Oficialía de Partes del Congreso estatal, para que la Comisión respectiva atienda legalmente esta demanda que se soporta en lo que ordena y establece el artículo 6° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que ordena: “El derecho a la información será garantizado por el Estado”.
Asimismo, esta demanda al Congreso local se apoyó en lo que ordena el Artículo 39, que a la letra dice: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”.
Sobre la base de indicadores estatales y nacionales, Opción Ciudadana ha confirmado las causas que soportan el reciente indicador medido por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), según el cual, el 91 por ciento de los mexicanos ya no confía en los partidos políticos.
En virtud de lo anterior y de los más recientes análisis del Gobierno de la República, acerca de pobreza, corrupción y economía, el grupo Opción Ciudadana fortalece y justifica la demanda al Congreso del Estado para que la reforma electoral facilite, y no obstruya con exigencias inadecuadas e improcedentes la participación a las candidaturas ciudadanas en la elección 2016.
Lo peor sería que en una especie de fast-track y sin mayor análisis, el Congreso local aprobara apresuradamente la reforma, incluso sin consulta ciudadanía, como ya lo han adelantado algunos medios locales de comunicación.
Obviamente esta postura se irá a la basura y los legisladores aprobaran nueva Ley Electoral con candados que compliquen la participación de las candidaturas independientes.