Con carácter de urgente y como un asunto de sobrevivencia política, los asesores del Señor de los Cerros le han explicado que la única forma para detener la tendencia a la baja de la imagen de su gobierno para evitar una derrota electoral en el 2016, es la de mandar señales claras y contundentes que impliquen un verdadero golpe de timón.
En teoría, Rafael pareció entender y aceptar la nueva estrategia y se pusieron varios temas en la mesa: regresarle los registros civiles a las juntas auxiliares, revocar la concesión del agua potable a la empresa Agua de Puebla y reestructurar la foto-multa para hacerla menos costosa y subiendo razonablemente los límites de velocidad.
Sin duda, estos tres puntos forman parte de los ocho que los poblanos tienen en la mente como los que mayor hartazgo y reprobación han generado el gobierno morenovallista.
Sin embargo, en un error de cálculo, el egocentrismo del Moreno Valle lo llevó a cometer un grave error; ya que en lugar de cederle esos anuncios a su candidato a manera de propuestas de precampaña,  prefirió ser el mismo gobernador el encargado de anunciar estos cambios.
Así fue como cínicamente, el habitante de la Casona de Los Fuertes, nos dio la gran noticia de que van a revisar el programa de la foto-multa.
Bonita fregadera.
Tres años después, ya que fastidiaron a miles y miles de poblanos, ahora sale a decir que teníamos razón y que la foto-multa era un abuso brutal.
Y en unos días nos va a anunciar que echan abajo la concesión del Soapap; que aumentan el número de verificentros; que van a soltar a los más de 150 presos políticos y hasta nos jurará que va a desaparecer la represión policíaca.
¿Y eso de qué diablos nos sirve?
¿Con sus anuncios nos va a retornar las multas pagadas?
¿Nos van a devolver los pagos excesivos de agua?
¿Nos repondrán las horas perdidas cuando verificamos nuestro auto?
¿Repondrán lo que perdieron los presos en estos tres años y sanarán el sufrimiento de sus familias?
¿Le devolverán la vida al niño José Luis víctima de la represión policiaca?
Alguien debiera decirle al gobernador que él no puede abanderar la campaña de reconciliación con la sociedad.
El bono ciudadano que perdió a lo largo de su gobierno, él no lo puede recuperar.
Si su pragmatismo se impone a su egocentrismo, entenderá que de la fórmula de la reconciliación no está en sus manos y que esta dependerá de una sana y necesaria distancia pública entre él y su candidato.
¿Vencerá el pragmatismo o egocentrismo?
Veremos y diremos.

Crece el activismo en el PRI

Cada uno por su cuenta, pero los siete suspirantes priistas apuntados para la minigubernatura, este fin de semana anduvieron muy movidos, en donde la palabra que abunda es el de la unidad del PRI como elemento indispensable para ganar en el 2016.
En esa lógica, Enrique Doger celebró su cumpleaños en una comida en donde reunió a personajes como Mario Marín, Blanca Alcalá, Alberto Jiménez Merino, Javier López Zavala, Isabel Allende, Pepe Chedraui, Adolfo Karam entre otros, donde también abundaron empresarios y excolaboradores y en donde no hubo discursos pero sí llamados en corto a la unidad.
Por su parte, Juan Carlos Lastiri encabezó otro evento multitudinario en Zaragoza acompañado de los delegados federales, con este formato sustentado en el informe de los programas federales del presidente Peña.
Y ayer domingo, Alberto Jiménez Merino reunió a un centenar de amigos, familiares y para políticos para celebrar el cumpleaños de su hijo y ahí estuvieron también Mario Marín, Isabel Allende, Adolfo Karam, Lucero Saldaña y algunos presidentes municipales.
Es decir, que también en el PRI la intensidad política crece y seguirá creciendo, hasta que se conozca oficialmente a su candidato.
Por lo pronto, en una semana como máximo sabremos si se confirma al senador Ismael Hernández Deras como delegado, lo cual es casi un hecho, toda vez que los aspirantes en común, han mostrado un interés general porque sea el duranguense el operador tricolor en Puebla.