En el contexto de la entrega del documento que contiene el tercer informe de Enrique Peña Nieto en San Lázaro, una poblana operó con pulcritud, serenidad y pertinencia para ofrecer un panorama amplio, plural y con rigor de todo lo sucedido en el edificio legislativo.
No pertenece a ninguno de los grupos legislativos del PRI o del PAN y menos del PRD. 
Se trata de la directora del Canal del Congreso, Blanca Lilia Ibarra Cadena, la mujer que consiguió burlar el cerco y boicot impuesto desde Casa Puebla para alcanzar la posición que ahora ocupa. 
Demostró el talante como cabeza de un medio que se debe a la pluralidad política del país que vivimos. Ahí está la transmisión en vivo de la aparición de la primera manta de la segunda mitad de sexenio del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) cuando el reloj marcaba las 19:30 horas, ya con tres horas de transmisión continua del rito legislativo.
La escenas de las bancadas de esa expresión política y una facción perredista salir del recinto cuando la priista Yulma Rocha gritaba logros del gobierno federal invisibles a la mayoría de los mexicanos refrendó ese carácter.
El discurso pronunciado por el presidente del Congreso General, el perredista Jesús Zambrano Grijalva transmitido íntegro, sin interrupciones ni interpretación alguna al lado del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong es prueba palmaria del compromiso por tener un órgano televisivo de Estado, con una visión superior al partido mayoritario en la VXIII Legislatura.
Fue el arranque del primer periodo ordinario de sesiones del primer año de ejercicio de la nueva Legislatura la primera prueba de fuego de la recién designada directora del Canal del Congreso, a quien en el territorio poblano se marginó y persiguió por una consigna del poder.
Zambrano Grijalva que formó parte de la guerrilla en la década de los 70, en su calidad de presidente del Congreso habló de las debilidades del sistema política y de la necesidad de entablar un diálogo directo entre legisladores de distintos partidos y el titular del Ejecutivo. Todo íntegro.
La transmisión comenzó con una entrevista el Presidente del Senado, el panista Roberto Gil. Con Javier Solórzano como interlocutor habló largo de los retos de la nueva composición del Congreso de la Unión. 
Curioso que la mayoría integrada por el PRI-Verde y Nueva Alianza haya ocupado menos tiempo en pantalla que el resto de las oposiciones. Esa también debe ser una lectura de los tiempos.
La transmisión de ayer a través de esa señal fue íntegra, impecable. Demostró capacidad técnica y operativa.
Que sea una paisana la que estuvo a la altura del reto debe  ser saludado. Hubo  criterio y equilibrio para decidir una cobertura tan compleja como la instalación del Congreso General al que todos asistimos ayer, a través del Canal del Congreso, sin duda el más plural de los medios electrónicos que hay en México.