Roberto Flores Toledano, presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), debe estar más que preocupado. Una paisana del gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, ya le puso “el dedo encima” y no tarda en ponerle el pie.
La razón es muy simple, el gobernador está más que agradecido con los habitantes de Serdán, porque fue desde este lugar donde el gober fortaleció su poder político y los compromisos son muchos, al menos así lo expresa a todo el que conoce la señora María Celina Valencia Morales, quien trabaja como oficial mayor del Juzgado Civil y Familiar del Distrito de Chalchicomula, con residencia en Ciudad Serdán
Y todo porque Flores Toledano pregunto qué estaba pasando en Serdán, donde una empleada del Poder Judicial se estaba tomando atribuciones que no le correspondían.
Y es que María Celina Valencia Torres no sólo está involucrada en el delito de sustracción de menores, junto con su hijo Isaid Arellano Valencia, sino que desde su cargo “protege y ampara” a su hijo para que éste no solo haya desobedecido la determinación de un juez —el patrón de María Celina—, sino que hasta ha influido para que elementos de la Policía Ministerial del Estado (PME) no cumplan una orden de arresto en su contra.
Y es que, como se lo comenté en una entrega pasada, Karina Sánchez Contreras, al ser víctima de una agresión física y sicológica por parte de su pareja, Isaid Arellano, promovió en el Juzgado Civil y Familiar la tutela de sus dos hijos que son menores de seis años de edad y que por lo mismo requieren la atención y presencia de su mamá, que además demostró tener los recursos económicos y morales para el cuidado de sus hijos, mientras que el padre de estos —Isaíd— sólo tiene trabajos eventuales y es mantenido por su propia madre.
El caso es que el juez otorgó la custodia provisional a Karina y, al enterarse de esto, María Celina, quien trabaja en ese mismo Juzgado, se aprovechó de la información para quitarle de manera violenta a sus dos hijos y encerrarlos en su casa, a piedra y lodo, diciéndole a Karina que “le hiciera como quisiera”, que lo le iba a regresar a sus hijos, y así ha ocurrido.
Pero resulta que a raíz de las quejas que Karina ha presentado a diversas autoridades y a medios informativos, María Celina se vio obligada a presentarse a un tercer citatorio del Ministerio Público de Ciudad Serdán, los dos otros los rompió frente a los agentes, que además les mentó la madre, donde declaró no saber nada de los niños, pese a que en cuestión civil ya había promovido un amparo por los mismos hechos, lo que indica que falseó declaraciones.
Ante esta serie de abusos, donde incluso María Celina ha amenazado en forma abierta a Karina, la madre de los dos niños que no le quiere entregar, el Tribunal Superior de Justicia ya recibió al menos dos quejas en su contra, de ahí que esta mujer amenazó que iba a recurrir a “su amigo el gobernador”, para que todo quedara en paz.
La verdad, el presidente del TSJ debe de estar muy preocupado.
¿Y ora?


La venganza de los acorralados

Del Centro de Internamiento Especializado Para Adolescentes (CIEPA) llegó otra carta por parte del personal, quienes en este espacio habían denunciado que los forzaban a doblar turno de trabajo, lo que disfrazaron como “horas de apoyo”, y quienes no quieren quedarse antes le tenían que dar 300 pesos como soborno y como lo denunciaron ahora es de a 500, además de que intensificaron los abusos, y todo porque no quieren dejar que les pisoteen sus derechos.
Le presento una segunda carta:
“Hola solo para informarte que después de que saliera en tu columna acerca de los abusos de autoridad y actos de corrupción por parte del jefe de seguridad Jorge Luis Gutiérrez, pues en lugar de que se calmara pues al contrario aumento y es que nada mas nos dejaba nueve horas de apoyo ahora salió con que van a hacer 12 y 24 horas de apoyo y si uno no quiere quedarse ahora tenemos que darle 500 y dice que aunque nos acusemos a cien periódicos no le hacen nada, que él ya sabe cómo somos que no es la primera vez que le tiran periodicasos, (pues recordar que cuando estuvo como subdirector de seguridad en el cereso de Serdán lo hacian también), los compañeros que daban a conocer sus abusos y por eso lo quitaron de subdirector) y que mientras este apoyado de la jefa (refiriendose a la directora del ciepa, Dolores Caraza) no le hacen nada y pues sus cómplices los jefes de grupo Carlos Trujillo, Sergio Jurado y Valentín Portillo, ya amenazaron a todo el personal que ahora hasta por sentarse en el transcurso de su servicio se iban a quedar de apoyo. Pues no somos maquinas y en un servicio de 24 horas pues nos tenemos que cansar y a lo largo del servicio mínimo nos tenemos que sentar y sigue con que hasta para meter la comida hay que pedirle permiso y pues es subdirector de seguridad Daniel Soto no hace nada ya que es su titere de Jorge Luis Gutiérrez, pues lo puso la anterior directora Jazmín Márquez y no tiene experiencia y no hace nada o quiere hacer nada se presta a estos abusos me imagino que también le llegan sus mochadas”.
Hasta aquí la carta.
Nos vemos cuando nos veamos.