Hace cuatro años, ya con el morenovallismo en el poder, los poblanos se conmocionaron por la creciente ola de feminicidios en Puebla.
En tres días, tres mujeres habían sido asesinas en la colonia La Paz. El ocho de septiembre de 2011 hallaron  sin vida a María de Lourdes Esplano, en el interior de su recámara, en el piso, tenía amarrada una cuerda en el cuello y presentaba señales de violencia en la cabeza.
Tres días antes, el lunes 5 de septiembre de 2011, dos hermanas fueron asesinadascon saña en el interior de su casa, número 133 de la calle Tlaxco, de la colonia la Paz.
En ese entonces, el procurador general de Justicia, Víctor Antonio Carrancá Bourguet, envió un mensaje de “tranquilidad” para los poblanos y vecinos de la colonia La Paz. Dijo que no existía ninguna vinculación entre ambos violentos asesinados.
Después de esos hechos, el gobierno como siempre minimizó los hechos, los diputados intentaron legislar al respecto, pero la agenda los rebasó y no hicieron nada.
Organizaciones civiles en ese entonces proponían crear una ley ante el Congreso del estado para pedir que se tipifique el feminicidio.
Modificar el Código Penal Estatal y de Procedimientos Penales, además de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Crear una fiscalía especializada en feminicidio en Puebla. “Este crimen deberá ubicarse en un título y capítulo específico:Delitos contra la igualdad de género”, capitulo “feminicidio”.
Cabe señalar que la definición que se incluye de “feminicidio” responde a la dada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Campo Algodonero vs México, quedando de la siguiente manera: “Artículo 343 Quintus. Comete el delito de Feminicidio quien, por razones de género, prive de la vida a una mujer”.
Nadie tomó el tema como prioritario.
A cinco años de distancia y en la agonía del morenovallismo, los feminicidios siguen en aumento.
Y los legisladores se resisten a emitir una Alerta de Violencia de Género contra las mujeres en el estado.
El pasado 2 de septiembre, la Comisión Permanente del Congreso local envió a la congeladora el punto de acuerdo presentado por la diputada Geraldine González Cervantes para que la Secretaría de Gobernación emita la declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las mujeres en el estado.
Tres días después, fue el sábado 5 de septiembre fuera hallado el cuerpo sin vida de una maestra de kínder, en el paraje Tlapacoyo Los Barrancos, a unos metros de la unidad habitacional La Guadalupana, quien tenía el torso descubierto y quien pudo haber sido asesinada a golpes y con una piedra.
Ya transcurrieron cinco años y la impunidad en Puebla continúa. ¿Alguien podrá frenar el creciente número de asesinatos de mujeres?