Apenas el día de ayer, escribí sobre el respaldo que le había dado el presidente Peña Nieto a Rosario Robles, al haberla trasladado de la Sedesol a la Sedatu, la cual fue creada como la súper secretaría del sexenio.
Pero lo más importante, no solo son los programas sociales y los recursos que esta dependencia maneja, sino el poder de operación electoral que esto implica y que en manos de una operadora como Rosario Robles, se potencializan.
De ahí que el anuncio que hizo ayer el presidente, durante el acto inaugural de la Autopista Audi, tenga un claro mensaje para el Señor de Los Cerros.
Menuda sorpresa se llevó el gobernador Moreno Valle, cuando en su discurso, Enrique Peña anunció que el secretario de Comunicaciones y Transportes Gerardo Ruiz Esparza dejaba de ser el enlace del Gobierno de la República con el de Puebla, y que en su lugar le encargaba a la nueva titular de Sedatu esta responsabilidad.
Para nadie es un secreto que Ruiz Esparza se convirtió en un alcahuete de Moreno Valle y que dejó que este presumiera las obras realizadas con dinero cien por ciento federal como propias y que hasta las pintara de azul.
Tampoco es un secreto, que más que un funcionario, Ruiz Esparza es el más grande comisionista de obra de México y que está más preocupado por los negocios, que por cuidar los intereses políticos de su jefe.
Así las cosas, Peña decidió mandar a Puebla a Robles Berlanga, quien le entregó magníficos resultados en los estados de Guerrero y Oaxaca, con miras muy claras en el 2016.
En mi entrega de ayer escribí: "No es casual que la súper secretaría diseñada por Peña Nieto no haya caído en manos de un presidenciable, sino en las de una funcionaria ya probada en áreas de desarrollo y atención a la pobreza.
Pero sobre todo, también probada en la operación política, en donde les respondió con números favorables al partido del Presidente, en los dos estados (Guerrero y Oaxaca) que le fueron encomendados.
No hay que olvidar que el enemigo cantado para el 2018 es Andrés Manuel López Obrador, a quien Robles conoce perfectamente.
Y los alcances de los programas de la Sedatu llegan particularmente a los sectores en donde AMLO tiene mayores simpatizantes.
Así las cosas, los nombramientos de Meade y Robles representan el relanzamiento social y electoral del Presidente Peña Nieto.
Ni más, ni menos".

De esta forma, Peña manda un fuerte mensaje para Moreno Valle, rompiendo con la complicidad del suspirante presidencial poblano con su titular de la SCT, forjada a lo largo de los tres años del gobierno federal.
Al parecer, es un hecho que RMV tendrá una real oposición en el PRI, para lo cual ya tomaron las primeras medidas.
Y quienes esperan en Rosario Robles a una rival frontal lamento decirles que con la presencia de la titular de la Sedatu en Puebla no solo no habrá confrontaciones directas, sino hasta muestras de colaboración federal. La verdadera operación, Robles no la hace en público, por el contrario, es de las que arrastra el lápiz a la callada, normalmente con buenos resultados.
Por lo pronto, Ruiz Esparza dejó de ser desde ayer uno más de los socios del morenovallismo para abrirle paso a la operadora más eficiente del gabinete de Peña Nieto.
El tiempo dirá si lo de Guerrero y Oaxaca no fue flor de un día y confirma su fama de ser la operadora de lujo.
Veremos y diremos.