El escándalo por el linchamiento de dos encuestadores en el municipio de Ajalpan golpeo donde más le duele al morenovallismo: en la imagen del aspirante presidencial.
Desde el periódico español El País, hasta el Washington Post, así como China News y portales informativos de Turquía, todos exhiben a un estado de Puebla, donde impera la barbarie y dudan de la vigencia del Estado de Derecho.
En los medios nacionales, el linchamiento de Ajalpan y su seguimiento ha inundado portales informativos y los Timeline de Twitter, donde los usuarios de redes sociales muestran su malestar e indignación por el linchamiento de los dos encuestadores: de la empresa Marketing Research and Services de la ciudad de México, Rey David Copado Molina y José Abraham Copado Molina.
“Dos hombres son linchados y quemados en el este de México”, publicó el periódico El País.
En agencias internacionales como AFP se difundió la noticia “Mob lynches two brothers in Mexico”
El periódico The Washington Post redactó la información en los siguientes términos: “2 pollsters killed , burned while taking survey in Mexico”. En un artículo de análisis de José Gil Olmos de la revista Proceso señala: “El hecho es de por sí grave pues se trata de un asesinato y el gobierno poblano habrá de tomar cartas en este asunto. Pero es más grave este linchamiento irracional si tomamos en cuenta que es una expresión social de hartazgo ante el fracaso del gobierno y del estado de garantizar la seguridad de la población”.
Columnistas nacionales como Ricardo Alemán advierten sobre el riesgo de ingobernabilidad en Puebla y la responsabilidad de funcionarios estatales como el gobernador, Rafael Moreno Valle.
Tal fue tal el impacto negativo para Puebla y su gobierno, que el morenovallismo reactivó su maquinaria para tratar de limpiar la imagen del gobernador.
En la estrategia mediática, tanto el procurador Víctor Carrancá Bourget como el encargado de despacho de la Secretaría General de Gobierno (SGG), Jorge Benito Cruz Bermúdez, trataron de tapar el linchamiento de dos encuestadores en Ajalpan, se lavaron las manos y responsabilizaron al presidente de ese municipio.
En un carrusel de noticiarios radiofónicos de la ciudad de México, el procurador Víctor CarrancáBourget, una y otra vez, rechazó la versión del alcalde de Ajalpan,  Gustavo Lara, sobre la solicitud de apoyo que realizó a las 18:30 del pasado lunes. A decir de Carrancá, el alcalde ni siquiera se encontraba en su municipio cuando comenzaron los disturbios. 
Pase lo que pase en los próximos días. El hecho es que la imagen del morenovallismo se volvió a manchar, tal como sucedió, con la muerte del niño de Chalchihuapan.