Del 28 de agosto al 26 de octubre tres elementos, dos de la Policía Ministerial del Estado (PME) y uno de la Policía Federal de Caminos, han sido ejecutados en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Huejotzingo y la autopista México-Puebla por integrantes del crimen organizado, ligados al robo de hidrocarburos.
Los tres murieron en circunstancias no aclaradas del todo.
Los dos ministeriales, Emir Efraín Cobos Reyes y José Francisco Guevara Tapia, fueron asesinados con disparos de armas automáticas la noche del viernes 29 de agosto, los cuerpos de los dos agentes fueron ubicados debajo de un puente, cerca del retorno del empalme al Aeropuerto de Huejotzingo, ‎en la junta auxiliar de Santa Ana Xalmimilulco.
El lunes 26 de octubre, José Manuel Ramírez Gómez, elemento de la Policía Federal de Caminos, fue ejecutado de cuatro impactos de arma de fuego cuando se encontraba en la carretera Ramal, autopista Aeropuerto.
El federal quedó boca bajo, con la mano en la cintura, cerca de su arma de cargo y a medio metro de la patrulla que tenía asignada, la 12969.
En ambos casos los tres occisos estaban asignados al Arco de Seguridad.
Los dos policías ministeriales y el federal ejecutados estaban asignados al Arco de Seguridad. 
Los tres se distrajeron de sus labores para acudir con quienes los iban a privar de la vida.
Los agentes, según versiones de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), sin respaldo alguno más que sus armas de cargo, escuadra .9 milímetros y rifle de asalto 3-15, intentaban detener a unos ladrones de vehículos y recuperar una camioneta.
El agente federal estaría checando un tráiler con reporte de robo, cuando hombres armados que se movilizaran en dos vehículos, les dispararon desde sus unidades en marcha y luego escaparon.

Las dos versiones son sendas mentiras

Los agentes caídos llegaron a donde se encontraba una toma clandestina y había sujetos extrayendo de manera irregular hidrocarburo.
Los agentes creyeron que los iban a sorprender, pero los sorprendidos fueron ellos, cuando fueron rodeados por hombres armados que escoltaban a "los cuachicoleros".
Los agentes fueron desarmados y ejecutados, en una presunta señal de advertencia para quienes se acerquen a los terrenos donde operan, la zona del Aeropuerto de Huejotzingo.
El agente federal caído se distrajo de su trabajo para entrevistarse con sujetos que llegaron a bordo de una camioneta con logotipos policiacos, además de que los desconocidos que bajaron, de tres a cuatro sujetos, iban vestidos de policía.
‎La entrevista que tuvieron ese día terminó con la muerte del federal, ya que los desconocidos les dispararon con las armas que portaban y luego huyeron.

Terreno machín de la mafia

Por extraño que parezca, ‎durante la primera doble ejecución de policías el gobierno de Puebla, a través de su Secretaría de Seguridad Pública y de la misma Procuraduría General de Justicia (PGJ), no tomaron cartas en el asunto y este grupo delictivo que opera en el robo de hidrocarburos siguió trabajando como si nada.
Tal es así, que en esta misma zona otro policía, en este caso Federal de Caminos, fue ejecutado por hombres que vestían uniformes policiacos.

Corrupción policiaca 

Usted ya debe estar enterado o por lo menos se le figura que las mafias dedicadas al robo de hidrocuros le "atinaron al precio" de los mandos policiacos y los dejan operar sin problema alguno, a grado tal que en esa zona, pese a esta actividad delictiva, ni la Policía Ministerial, ni la del Estado y mucho menos la Federal, han organizado algún operativo para confiscar vehículos con hidrocarburo.
Esa protección es la que ha fortalecido el cinismo de este grupo delictivo, que hasta el momento han ejecutado a tres policías que se les ocurre meterse a su zona a "husmear".
Y no está por demás que le comente que la protección de altos mandos de policía ya fue confirmada con la detención de quien era director de la Policía Estatal y de un segundo a cargo de un grupo táctico

La PGJ está viendo y no ve

Por alguna razón, a la PGJ de Puebla no le conviene "rascar" donde pueden encontrar informes desagradables, como que mandos de la Policía Ministerial del Estado (PME), protegen a bandas que roban en ductos de Pemex,
Pero tienen a la mano a la "informante" ideal.
‎Desde los últimos días del mes de septiembre, la PGJ tiene "a la mano" a Tania Tecanhuey Ramírez, a quien detuvieron por detentar un vehículo con reporte de robo, aunque informaron que la detuvieron por asalto a cuentahabiente.
Tania está a la espera de que la PGJ consigne al Juzgado Penal de Cholula, donde se ventila su primer caso, le sea consignado el expediente por asalto a cuentahabiente, pero ya va a terminar octubre y nada.
La PGJ al informar la detención de Tania, se ufanó que esta mujer era la jefa de una red de ladrones de hidrocarburo.
Lo más cierto es que esta exagente de la desaparecida Policía Judicial sí se entrevistaba con altos mandos policiacos, tanto del estado como del municipio y de la misma Ministerial.
Era el enlace del crimen organizado que roba gasolina para llevar las "maletas" de dinero a los jefes y garantizar que la policía no vea, no oiga y no hable.
Esta mujer es quien podría informar qué grupo delictivo está operando en la zona de Huejotzingo y está matando policías.