A destiempo resultó la postura de los militantes históricos del PRD como Ifigenia Martínez y Pablo Gómez; el exgobernador de Michoacán, Leonel Godoy; el senador Luis Sánchez, que a través de un desplegado exigen postular a un solo candidato de izquierda para el 2016 en Puebla.
La reacción resulta fuera de lugar, a pesar de que rechazan que el PRD vaya en alianza con el PAN o con cualquier otra fuerza política dependiente de Rafael Moreno Valle.
“El camino es por la izquierda, no permitamos que el PAN o el PRI, den continuidad a las políticas antipopulares y desgobierno de Rafael Moreno Valle”, insisten.
La exigencia esta fuera de lugar ya que a través de los canales institucionales, controlados por los Chuchos —los todo poderosos del PRD—, amarraron desde el XIV Congreso Nacional Extraordinario del Sol Azteca la alianza entre el PRD y PAN.
Y sobre todo, en el caso Puebla, apuntalaron los compromisos contraídos con anterioridad entre el aún líder perredista Carlos Navarrete y el morenovallismo fueron ratificados en ese congreso.
El PAN y PRD irán de la mano a la contienda de 2016 y buscarán ganar la minigubernatura.
Incluso, en la orden del día del sexto pleno extraordinario de su Consejo Nacional, no existe ningún punto sobre las alianzas, sólo se convoca a la elección de la nueva dirigencia nacional.
De acuerdo con la convocatoria, la sesión plenaria está citada para el sábado próximo en un hotel de Reforma a las 10:00 y 11:00 horas, en primera y segunda convocatoria, respectivamente. 
El orden del día prevé la verificación y, en su caso, declaración del quórum legal, y con ello la instalación de la sesión del Sexto Pleno Extraordinario del IX Consejo Nacional. Enseguida se dará lectura y, en su caso, aprobación del acta anterior y se presentará el informe de la Mesa Directiva sobre las renuncias recibidas (de los actuales integrantes del Comité Ejecutivo Nacional) y el nombramiento del presidente y secretario general nacionales. 
Posteriormente, se dará la toma de protesta del presidente y secretario general nacionales electos, quienes emitirán un mensaje; y se nombrará a los integrantes de los órganos nacionales que presentaron su renuncia. 
Por donde se le vea, no existe la menor posibilidad de revertir el entreguismo del PRD y ratificado en el Congreso Nacional Extraordinario, donde se aprobó que el Consejo Nacional y el Comité Ejecutivo Nacional sean quien apruebe las alianzas. De manera unánime fue aprobada la modificación al dictamen del artículo 103, inciso m, que habla de nombrar de forma discrecional, de manera extraordinaria y temporal a los comisionados políticos con facultades ejecutivas en aquellos estados en que se haya obtenido un porcentaje menor al 5 por ciento en la última elección.
Así que los perredistas hacen mucho ruido, pero en la práctica nada cambiará en nada el acuerdo de mantener la alianza entre el PAN y el PRD.