Crecen las voces en contra del populismo del agonizante gobierno morenovallista.
Después de casi cinco años de exclusión, de medidas autoritarias, de políticas fiscalizadores y de recaudación.
El gobierno estatal da un vuelvo de 180 grados y recurre al asistencialismo y populismo para tratar de cambiar su imagen ante la mayoría de los electores, que preparan el voto de castigo, porque fueron excluidos del supuesto desarrollo y progreso generado desde el gobierno estatal.
Estas medidas de abaratamiento gubernamental no otra cosa más que el reconocimiento tácito de que en Puebla no se generaron las condiciones para el desarrollo económico que beneficiará a las grandes masas de la sociedad.
Así que en un año electoral y ya en el último del sexenio es más fácil regalar cualquier caso o impulsar políticas de desarrollo regional, que beneficien a los habitantes de la mayoría de los 217 municipios.
Ayer, uno de los principales críticos de las políticas morenovallistas, el rector de la Ibero, Fernando Fernández Font, advirtió sobre los riesgos de medidas populistas, como las emprendidas por el gobierno del estado de Puebla, quien regalará el próximo año desde mochilas hasta paquetes de pañales para recién nacidos, así como descuentos en el pago de servicios estatales.
Para Fernández Font tales medidas no abonan a la justicia sino que promueven un asistencialismo. 
Esta conducta en nuestro país ya demostró su ineficiencia, en virtud de que son paliativos que buscan resolver problemas sociales a partir de la asistencia externa en lugar de generar soluciones estructurales.
El próximo año el gobierno estatal tiene contemplado erogar 200 millones de pesos para la adquisición de 810 mil uniformes escolares. Además regalará 807 mil mochilas escolares para estudiantes de educación básica, así como kits para recién nacidos: pañales, talco, aceite y pañalera para sus bebés. Actas de nacimiento gratuitos.
Todo en detrimento de las finanzas públicas. El gasto aumentará pero se cancelará todo intento por realizar inversión productiva en comunidades para generar empleos productivos.
Tal vez, el morenovallismo logre su objetivo de ganar el voto de los incautos, pero el fracaso de las acciones asistencialistas y populistas fracasarán. Los beneficiados seguirán sumidos en la pobreza y sin posibilidades de tener oportunidades de desarrollo, al menos que se cambie la política económica.