2015 inició con una huelga de hambre de nueve presos políticos.  Los presos recluidosen cárceles del Distrito Federal y de Puebla, recibieron el año nuevo con esta campaña nacional para exhibir las irregularidades en los procesos en su contra y los motivospolíticos de sus detenciones.
Adán y Paul Xicale, Primo yAlberto Tlachi, encarcelados en San Pedro Cholula, y Rubén Sarabia“Simitrio”, en el penal de SanMiguel de Puebla, iniciaron unahuelga de hambre, el primer día de 2015.
Adán y Paul Xicale forman parte del Movimiento por una Cholula Viva y Digna, y fueron detenidospor su oposición a las obras deremodelación en el área aledaña a la pirámide de Cholula. 
Rubén Sarabia Sánchez, Simitrio,  de la Unión Popular deVendedores y Ambulantes 28 deOctubre, es otro de los ciudadanosque realizan huelga de hambre.
Bryan Reyes, Fernando Bárcena, Alejandro Montaño y Luis Sotelo, recluidosen el Distrito Federal, tambiénparticipan en la huelga de hambre.
Además, integrantes del frente de organizaciones sociales realizaron un plantón frente a las instalaciones de la PGR, en el Distrito Federal; realizarán diversos ayunos de solidaridad con los presos.
En el último mes del año y tras librar lucha jurídica algunos presos políticos lograr salir de prisión.
La fabricación de delitos por parte del morenovallismo para criminalizar la protesta fueron insostenibles ante los jueces federales.
De esta manera, los activistas Adán y su hijo Paul Xicale salieron la semana pasada de prisión, luego de ser detenidos tras una manifestación y plantón que se realizó en octubre de 2014 en el ayuntamiento de San Andrés Cholula.
Después de permanecer 1 año dos meses en prisión, los Xicale denunciarán al gobierno morenovallista por daño moral y los delitos que resulten por mantenerlos año y dos meses en la cárcel, a pesar de que siempre se comprobó su inocencia.
Además, exigieron una disculpa pública por el daño hecho a la comunidad cholulteca, con las obras que se realizan en la zona arqueológica de la Gran Pirámide.
Adán Xicale asegura que no les mueve el dinero. “pero sí la disculpa pública del gobernador por el sufrimiento y los perjuicios generados por el encarcelamiento”.
La denuncia, afirmó, será por falsedad en declaraciones ante el Ministerio Público y la autoridad judicial, lo que procede sea por la vía penal, y por la civil es el pago por la reparación del daño.
Ahora veremos de qué lado están los jueces. Hasta el momento, todo el poder judicial ha jugado las cartas del grupo en el poder, a pesar de caer en el descrédito por la liberación de presos que no cometieron otro delito para que defender los intereses de sus pueblos y sus costumbres.