Fiel a su estilo, el gobierno morenovallista presume con bombos y platillos su logró en el combate a la pobreza.
El espejismo morenovallista contrata con la realidad que se vive en la mayoría de los 217 municipios poblanos, donde las políticas asistencialistas y paternalistas del gobierno estatal sólo ha servido de un paliativo para calmar la creciente pobreza.
Desde el escritorio y mediciones estadísticas, el morenovallismo grita a los cuatro vientos que Puebla avanzó un lugar en el combate a la pobreza, salió del tercer lugar para ubicarse en el cuarto lugar nacional. ¡Qué gran avance!
Ayer, el secretario de Desarrollo Social, Luis Banck Serrato, apantalló a los diputados locales con el reconocimiento que recibió el gobierno del estado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), por avanzar en cuatro indicadores de combate a la pobreza.
Lo que no dice el secretario es que dos de cada tres poblanos son pobres y que el estado de Puebla ocupa el tercer lugar en empate técnico con Chiapas, con más pobres en el país, con el 64.5 por ciento desde el 2008 a 2015. 
Un ensayo realizado por el Centro de Estudios del Desarrollo Económico y Social de la Facultad de Economía de la BUAP, Puebla ocupa el segundo lugar en pobreza moderada 3.9 millones de habitantes, empatado con el estado de Chiapas.
También ocupa el cuarto lugar en pobreza extrema, posición que comparte con Oaxaca, en un empate técnico.
Sin embargo, para la dependencia encargada de combatir la pobreza del gobierno morenovallista es mucho más fácil descalificar las mediciones de organismos que no estén manejadas por ellas, que aplicar políticas públicas eficientes de combate a la pobreza.
Ayer, al comparecer ante la Comisión de Desarrollo Social del Congreso del Estado, el secretario de Desarrollo Social, Luis Banck, indicó que se avanzó en materia de servicios de salud, combate al hambre, mejoramiento de vivienda, así como el ingreso, logrando el primer nacional de avance a nivel nacional.
“En Puebla se contuvo el crecimiento de la pobreza, se redujo la pobreza extrema, se avanzó en los siete indicadores. Lo que se debe de reconocer es que de los siete indicadores en cuatro de ellos, Puebla fue el estado en los que más avanzó a nivel nacional: primer lugar nacional que dejaron en padecer hambre, primer lugar que accedieron a servicios médicos, primer lugar que mejoraron su vivienda,  primer que mejoraron su ingreso”.
Lo que el secretario omite decir es cómo se alcanzaron esos supuestos logros.
¿Qué estrategia se utilizó para alcanzar esos objetivos?, porque las políticas asistencialistas y paternalismo electoral sólo son paliativos a la cruda realidad que vive la mayoría de los poblanos.