El pasado fin de semana el gobierno de Puebla realzó la noticia de que habían enviado una felicitación al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, por la captura de Joaquín Guzmán Loera alias “El Chapo”, presumiendo, desde luego, que en Puebla se vive “en Paz” y en “Estado de Derecho”.
Seguramente al señor gobernador su gente de “seguridad” no le habló de los rincones oscuros de Puebla, de los alcances de muchos mafiosos y hasta dónde pueden llegar.
Hay grupos vandálicos que se regodean en la impunidad, grupos que aterrorizan al mismo crimen organizado.

“El Negro”, “El Morris” y “El Bisteck”, historias oscuras
Antonio Vidal Bautista, de la mano con Rita Amador, son los actuales dirigentes de la organización 28 de Octubre, luego de que Simitrio Tzompazquelit o Rubén Sarabia, además de sus hijos, fueran detenidos.
Antonio Vidal dice que lo suyo es una “persecución política”, que no está relacionado con ningún tipo de delito y lógico, “no se ha enriquecido a costas de esta organización”, además de que considera que lo suyo es una “persecución”.
Luego entonces, cómo podría justificar tres de sus propiedades que se ubican en la 70 Poniente 1313, esquina con la 15 Norte, de la colonia La Loma; la de Andador “U” 3225 de la colonia Nueva Aurora, a un costado de los talleres del ADO y la tercera en 56 Norte 1801 interior 9.
Le comento que don Antonio Vidal se inició en el mercado Hidalgo con la venta de discos pirata y que resulta imposible que tenga tantas propiedades y tantos locales con solo este negocio, que de todas formas es ilegal.
Sin embargo, estas riquezas también podrían tener como origen sus nexos con una familia que opera desde el mercado “La Cuchilla”, frente al mercado Unión u “Hoyo Negro”, que se dedican al narcomenudeo, operando con drogas como marihuana, cocaína y la más vendida en estos tiempos “la cocaína”.

“La Cuchilla”
Los datos que aquí le menciono provienen de otra carta enviada a esta columna, luego de que el señor Vidal ejerciera su derecho a la réplica, además de que como la primera son anónimas, pero pueden ser materia de investigación para las autoridades federales.
Primero le comento que quienes se iniciaron en esta mafia fueron tres los hermanos, que en esta red que se comenta tiene en el mercado de “La Cuchilla” por lo menos 12 locales donde venden discos pirata, además de drogas, incluso una bodega conocida como “La Escalera”, que funciona primero para elaborar los discos pirata y la segunda para la selección, preparación y distribución de las dosis de drogas.
Esta familia estaría compuesta por los hermanos Bertha, Miguel Ángel y Jacinto GG, quienes ya fueron desplazados, quedando en su lugar uno de los hijos de Bertha, identificado con el nombre de Omar O., Aarón Onathan López, además de un sujeto que maneja doble identidad —tiene dos actas de nacimiento—, Marcos Flores Campos, a estos dos últimos se les identifica como “El Morris” y “El Negro”.
“El Negro” es uno de los hombres a quienes los comerciantes de ese mercado identifican como “el más peligroso”, este hombre tiene una casa en la colonia El Encinar con circuito cerrado, con vigilancia —hombres armados— dentro y fuera de su casa.
Su red de operaciones se extiende a las colonias: Barranca Honda, Cerritos, Central de Abasto, La Loma, Bosques de Amalucan, además de varias calles del Centro Histórico.
“El Morris”, el segundo hombre peligroso, opera de la unidad habitacional Rivera Anaya, él se encarga de distribuir drogas a sus “vendedores”, para lo cual utiliza un vehículo Passat de color gris, con placas de Puebla.
Sus vendedores de estos sujetos son conocidos por los apodos: “Miguel”, quien opera en Barranca Honda, Cerritos y Abastos; “El Bocho” en la Loma, “El Chango”, recién salido del penal de San Miguel, en una “narcotienda” del tercer piso de un edificio ubicado en calle Orquídeas; “El Ratón”, en la 28 Poniente y la 3 Norte del Centro Histórico, además de “El Bisteck”, quien es hermano de “El Morris”, Miguel Ángel Ruiz, quien a bordo de un taxi Jetta distribuye drogas en bares, antros y domicilios.
Lo más grave del asunto es que “El Negro”, quien ha amasado una fortuna con sus ilícitas actividades, a grado tal que es dueño de concesiones de la ruta 37, además de lavanderías y departamentos, se hace pasar como policía, de hecho porta un chaleco antibalas y siempre anda armado y acompañado de al menos 6 o 7 sujetos de los que dice son sus “sicarios”.
“El Negro”, “El Morris” y “El Bisteck” se hacen pasar como policías para levantar a quienes llegan al mercado de “La Cuchilla” para comprar discos al mayoreo, principalmente si vienen de otro municipio.
Los mantienen privados de su libertad para luego robarles los discos que compraron, el poco dinero que les queda y todavía los amenazan diciéndoles que para que puedan seguir vendiendo tienen que pagarles “una renta”.
Y sus historias son variadas.

Nos vemos cuando nos veamos