La corriente opositora a la alianza PAN-PRD se aprovecha de los errores del morenvallismo para impedir que se concrete.
Ayer, tal como lo adelantamos no se llegó a ningún acuerdo y el próximo fin de semana en el Consejo Nacional dará el manotazo final para avalar las alianzas, toda vez que las tribus poblanas no tiene mayoría en ese consejo.
Así que mientras para presionar empezaron a lucrar con los presos políticos del morenovallismo.
Ayer, la exdiputada federal, Roxana Luna, cabeza visible de la corriente ADN, condicionó su respaldo a la ya quemada alianza a la salida de los presos políticos.
Sin embargo, ningún de los encarcelados por oponerse al gobierno morenovallista es militante perredista. Todos los liderazgos del sol azteca están cooptados y prefieren llevar la fiesta en paz. Hace muchos años que los PRD dejaron de encabezar luchas sociales.
Roxana Luna sólo quiere ser la heroína de la película y en supuesto de que el gobierno morenovallista aceptará liberar los presos políticos sería quién se colgaría la medallita.
En la realidad, ese escenario es imposible. Ya que de hacerlo, el morenovallismo aceptaría de tajo que si hay presos políticos en Puebla. Así que esa postura sólo fue un arma para presionar y negociar.
Pase lo que pase, los jaloneos en el perredismo ya quemaron a la alianza. De concretarse llegará muy desgastada por todos los dimes y diretes de las tribus.
En consecuencia, los estrategas de la alianza PAN-PRD tendrán primero que limpiar la imagen de ese matrimonio por conveniencia y luego tratar de posicionarla entre los electores. Este factor que no será fácil y el más perjudicado será el candidato panista Antonio Gali.
Finalmente las tribus del PRD no perderán nada, mantendrán sus canonjías y posiciones en su partido, un partido que se encargaron de estrangular.
El PRD en Puebla tiene los días contados, es un partido que está desfondado y su salvación quieran o no las tribus depende de la alianza con el morenovallismo.
Hacerse los valientes y redentores de la izquierda poblana sólo los llevará a la derrota electoral, Morena, a pesar del débil candidato que tiene a la mini gubernatura, los aplastará por el voto duro que tiene en Puebla y cuida  López Obrador.