El miércoles 7 de mayo de 2014, el gobernador poblano Rafael MorenoValle hizo gala del poder absoluto que mantenía hasta ese entonces.
Las coyunturas políticas le favorecían y se lanzó a la conquista de los panistas tlaxcaltecas con el pretexto de apoyar a Gustavo Madero, con el único propósito de impulsar su proyecto presidencial.
En esa ocasión utilizó un helicóptero del gobierno estatal para ultimar detalles de la movilizacióna favor de Gustavo
Madero Muñoz, quien buscaba reelegirse en la dirigencia nacional del PAN.
No se trató de ninguna visita oficial al estado de  Tlaxcala, sino de una reunión decortepartidista. El helicóptero Agusta Grand 2010, con matrícula XC-LMO, aterrizó en la unidad deportiva Antonio Carvajal, ubicado en San Pablo Apetatitlán. MorenoValle vestía una camisa azulde manga larga.
Ahí lo esperaban los coordinadores regionales maderistas y algunos presidentes municipales y diputados que simpatizan con la eventual reelección del candidatopanista.
Eran los tiempos del poder absoluto del morenovallismo. Eran los tiempos de buscar alianzas para impulsar su proyecto por la presidencia de la República.
Hoy, Tlaxcala marcará el futuro del proyecto morenovallista.
La encrucijada de la alianza PAN-PRD tiene en serios aprietos el sueño presidencial de Moreno Valle. Hoy los escenarios no le favorecen.
1. Si el grupo hegemónico del PRD, Los Chuchos imponen la alianza en Puebla, las tribus se rebelarán y pondrían el riesgo su dominio y los acuerdos que tienen para el 2018 se podrían caer. 
Y aunque Los Chuchos tienen acordada la alianza en Puebla con Moreno Valle podrían cambiar de opinión y prefieran mantener el control del PRD y no arriesgar el botín que representa ese partido.
Todo parece indicar que el dirigente nacional del PRD no cederá Tlaxcala.
2. Si el dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, se mantiene con su candidata en Tlaxcala, Margarita Zavala hará alianza con él contra Moreno Valle, pero no habría alianza con el PRD y el PAN en Puebla iría solo a la elección de junio. Para los detractores panistas del morenovallismo es momento de bajarlo, aunque pierdan la plaza.
En este contexto, el gobernador Rafael Moreno Valle llega a su quinto informe de gobierno sin amarrar su alianza para 2016. Y esto, en símbolos políticos es una muestra de debilidad.
Moreno Valle llega a su último año de gobierno sin fuerza política que lo caracterizó durante su mandato. Y su futuro depende de Tlaxcala y de la coyuntura perredista.Moreno Valle corre el riesgo de quedarse solo y sin nada, está en manos de Ricardo Anaya y las tribus perredistas.