Acostumbrados a legislar sobre pedido. A aprobar leyes a la medida del Poder Ejecutivo, los diputados locales iniciaron el Primer Periodo Ordinario de Sesiones 2016 con una parálisis casi absoluta.
En la primera sesión ordinaria, los legisladores se olvidaron de su agenda, las iniciativas de ley brillan por su ausencia y en menos de una hora desahogaron los 24 puntos del orden del día.
Con más de 40 minutos de retraso inició la primera sesión, porque no había quórum. Los legisladores llegaron tarde y la asistencia hasta las once de la mañana era de apenas 30 de los 41 legisladores.
En espera de la línea del Poder Ejecutivo los diputados locales viven en el inmovilismo, nadie se atreve a proponer leyes que contradigan los intereses del grupo en el poder.
Debido a los diputados faltistas, la legisladora Patricia Leal Islas, vicepresidenta de la mesa directiva, tuvo que presidir la sesión una vez que el perredista Carlos Martínez Amador no se presentó.
De acuerdo con el portal del Congreso, en ninguna de las sesiones tanto del pleno, como en la comisión permanente, han asistido todos los diputados, siendo la del miércoles 20 de enero de 2016, la que registró el mayor número de inasistencias con ocho, de acuerdo el reporte que subirán, pero cuando se aprobaron las modificaciones ordenadas por la Corte faltaron seis diputados.
El diputado del Partido del Trabajo, Mariano Hernández Reyes, sumó su falta 19 a las sesiones del pleno del Congreso, sin que le hayan descontado de su dieta, ya que aparecen como justificadas.
Además, como integrante de la Comisión Permanente tiene 11 inasistencias, con lo cual suma en total 30 faltas a las sesiones entre la comisión y el pleno.
Este es el estilo de legislar de un grupo de diputados que responde a los intereses del grupo que los impuso.
Cuando el Ejecutivo estatal envía iniciativas se ponen a trabajar y sin chistar aprueban cualquier iniciativa, aunque afecten a la electores que representan como la #LeyBala, la #LeyAntibronco, la #LeydelDespojo, por si citar algunas.
Y cuando el Ejecutivo deja de enviar iniciativas de ley, los diputados ni asisten a las sesiones y entran en un proceso de inmovilismo y parálisis.