Mucha tarea tiene el personal del Ejército Mexicano, sobre todo la Marina, para limpiar de mafias la ciudad de Puebla, mafias que se han enquistado gracias a la corrupción de los cuerpos policiacos poblanos.

Pandillas que han sobrevivido con pago de protección y luchas internas.

Una de estas bandas opera desde el mercado “La Cuchilla”, que ya es conocido como "cuna de la piratería"

En esta "Cuchilla" se gestó un grupo criminal dedicado no solo a la fabricación y venta de discos pirata, también a la distribución de drogas.

Una carta llegada a esta columna señala como principales sospechosos a: Aarón Onatan López (a) "El Negro" y Marcos Flores Campos "El Morris".

“El Negro” es uno de los hombres a quienes los comerciantes de ese mercado identifican como “el más peligroso”, este hombre tiene una casa en la colonia El Encinar con circuito cerrado, vigilancia —hombres armados— dentro y fuera de su vivienda.

Su red de operaciones se extiende a las colonias Barranca Honda, Cerritos, Central de Abasto, La Loma, Bosques de Amalucan, además de varias calles del Centro Histórico.

“El Morris”, el segundo hombre peligroso opera en la unidad habitacional Rivera Anaya, él se encarga de distribuir drogas a sus “vendedores”, para lo cual utiliza un vehículo Passat de color gris con placas de Puebla.

Sus vendedores de estos sujetos son conocidos por los apodos: “Miguel”, quien opera en Barranca Honda, Cerritos y Central de Abasto; “El Bocho” en La Loma, “El Chango”, recién salido del penal de San Miguel, en una “narcotienda” del tercer piso de un edificio ubicado en calle Orquídeas; “El Ratón”, en la 28 Poniente y la 3 Norte del Centro Histórico, además de “El Bisteck”, quien es hermano de “El Morris”, Miguel Ángel Ruiz, quien a bordo de un taxi Jetta distribuye drogas en bares, antros y domicilios.

Lo más grave del asunto es que “El Negro”, quien ha amasado una fortuna con sus ilícitas actividades, a grado tal que es dueño de concesiones de la ruta 37, además de lavanderías y departamentos, se hace pasar como policía, de hecho porta un chaleco antibalas y siempre anda armado y acompañado de al menos 6 o 7 sujetos de quienes dice son sus “sicarios”.

“El Negro”, “El Morris” y “El Bisteck” se hacen pasar como policías para levantar a quienes llegan al mercado de “La Cuchilla” para comprar discos al mayoreo, principalmente si vienen de otro municipio.

Los mantienen privados de su libertad para luego robarles los discos que compraron, el poco dinero que les queda y todavía los amenazan diciéndoles que para que puedan seguir vendiendo tienen que pagarles “una renta”.

Y sus historias son variadas.

 

Empantanado el caso de Raúl Ávila

La Fiscalía General del Estado (fge), se "sacudió" del caso del crimen del jefe de Grupo de la Octava Comandancia de la Policía Ministerial del Estado (pme), Raúl Ávila "El Monstruo", los verdaderos responsables del homicidio siguen libres e impunes.

La Fiscalía ya presentó a 8 de quienes afirma son los responsables de la muerte del agente ministerial, pero entre estos sospechosos, que ya se encuentran a disposición de un juez penal, no está ni el conductor del taxi donde viajaban los tres agresores, ni el sujeto que disparó a quemarropa y al parecer ni el tercer sujeto que aparece en videos bajando del vehículo de alquiler para ver lo sucedido y se vuelve a subir.

En entregas pasadas le comenté de la lista de los 8 detenidos por la fge, entre quienes se encuentran cinco que se dedicarían al asalto a cuentahabientes y tres que fueron señalados por encubrimiento, de todos se dieron sus nombre, pero no se dijo nada de su participación en el crimen.

No se dijo en el comunicado quién de los cinco principales detenidos conducía el taxi donde iban los tres sospechosos, tampoco se dijo quién de estos cinco disparó en contra del servidor público y ni siquiera se dijo si entre los cinco iba el tercer sospechoso, fue por una sola razón.

 

Los tres no fueron ‎detenidos

En los corredores policiacos trascendió que los tres sujetos que participaron en el asesinato del jefe de grupo no han sido detenidos y podrían estar ocultos en algún punto del Estado de México.

Lo cierto es que la fge envío un comunicado con la detención de cinco sospechosos de asaltos a cuentahabientes y tres más por delitos de encubrimiento, pero ninguno está ligado con este caso.

Es más, tampoco han dado detalles de los asaltos a cuentahabientes que los detenidos perpetraron.

Y no tardan en salir los "trapitos al sol" del caso, porque hay detenidos que nada tienen que ver con lo ocurrido y que los han utilizado como chivos expiatorios.

En breve.

Nos vemos cuando nos veamos