Primera parte

Ahora el CEN del PRD ha decidido que ninguno de los acuerdos tomados por las dos sesiones del tragicómico consejo estatal de los perredistas en Puebla, tienen validez, y será el secretariado nacional quien emita la convocatoria y decidan entre todas sus tribus quien será el candidato del PRD a la mini gubernatura en el estado.
Por lo mismo de nada sirvieron los enfrentamientos “porriles” de los dos bloques amarillos poblanos. 
El propio Agustín Basave los ha desmentido, fue el fracaso de su denominada estrategia electoral de los llamados “dos binomios”: en Tlaxcala no pudo lograr la alianza con el PAN para impulsar a Lorena Cuellar y por lo tanto canceló la posibilidad de hacerla en Puebla.
Los llamados al cielo, la campaña mediática de los dirigentes estatales, haciéndose pasar como los salvadores de los “principios y la dignidad perredistas, así como rasgarse las vestiduras para simular que salvaron a dicho partido, son solo una perfecta impostura de estos personajes oscuros que hoy dirigen al PRD poblano.
Si, quien lo dirige son dos bloques internos conformado por  grupos y corrientes: uno de los aliados al gobierno en turno y de nueva izquierda y el otro de Luis Miguel Barbosa Huerta y Héctor Bautista. 
Quienes son los que ordenan, mandan y deciden como si fuera su propiedad; la vida y el destino de una franquicia partidaria que nada tiene que ver con los ideales de la izquierda.
Por más llamados de la dirigencia estatal para conformar un frente de izquierdas, nadie le toma la palabra. 
En ese partido no se han dado cuenta, pero desde hace años (2010) perdieron ante una parte de la sociedad todo signo de congruencia y se convirtieron en colaboracionistas de un gobierno local, que a la postre resultó un represor de los movimientos sociales.
Por decirlo de otra forma, llevaron a este partido a su extinción y lo volvieron tóxico para muchos votantes de la izquierda. Lo apestaron.
Un frente no necesariamente es electoral, estos se crean para enfrentar a diferentes regímenes de carácter autoritario, que violentan los derechos políticos y las libertades públicas, también los que ejercen políticas públicas que dañan de manera severa a quienes menos tienen. 
Los perredista que ahora lo citan y llaman a conformar, ayer, nunca se preocuparon por convocarlo porque fueron cómplices en la práctica de una administración a la que hoy cuestionan, pero es demasiado tarde.
Tal es un hecho que estos grupos solo buscan sus beneficios personales y de grupo que el pasado fin de semana, en la Ciudad de México se reunieron el senador Luis Miguel Barbosa, la dirigente estatal del PRD, Socorro Quezada, y el exdiputado morenovallista, Eric Cotoñeto. El acuerdo lanzar a la regidora Gabriela Viveros como candidata del sol azteca a la mini gubernatura.
Sin embargo, mediáticamente la dirigencia nacional empuja a Roxana Luna. En el PRD poblano nadie sabe para quién trabaja.