Tres son los principales problemas que ha acusado José Juan Espinosa en su faceta como diputado: la falta de congruencia, su desconocimiento jurídico y su incontrolable temperamento.

En los últimos días, una nueva ocurrencia legislativa vino a la mente del JJ, quien, tras un evidente berrinche, anunció que presentaría una iniciativa para desaparecer la Secretaría General de Gobierno.

De los tres, aquí entraron en acción la incongruencia y su temperamento. Veamos.

¿Habrá olvidado José Juán que él fue uno de los diputados que de manera unánime votaron en favor de la reforma de ley que dio origen a la SGG?

Por si lo olvidó, se lo refresco. El 10 de febrero de 2011 cuando se discutió y votó la creación de la SGG donde se incluyó la figura de la coordinación de gabinete, José Juan declinó su oportunidad de hablar en tribuna y abandonó la sesión para no votar.

De acuerdo al cómputo oficial de la sesión, ese día pasaron lista los 41 diputados y 40 votaron a favor de la propuesta. Con su huida, JJ no puede argumentar que no votó, toda vez que en la propia ley orgánica del congreso, se considera que el abandono de la sesión de un diputado, su voto se computará en el sentido que vote la mayoría, por lo que pese a su ausencia, para fines legales, votó en favor de la creación de la SGG.

Es decir, que la iniciativa del diputado rebelde mediante la cual pedirá la desaparición de la SGG, lo convertirá en el hazmerreír del congreso, cuando lo cuestionen por haber sido uno de los creadores de la misma.

Su historia legislativa lo persigue.

Marcado por el sello morenovallista

Luego de la salida de la subsecretaria Mónica Barrientos Sánchez de la Secretaría de Educación Pública de Puebla, Alejandro Hernández Solís, Director de Educación Superior (de escuelas particulares), se ha hecho del control de la dependencia por encima del propio secretario, Miguel Robles Bárcena, de quien dice es un simple objeto decorativo.

Hernández Solís incluso ha llegado al grado de pregonar que ya es el “asesor personal” de la actual y recién llegada subsecretaria América Rosas Tapia. Entre las primeras “recomendaciones” el servidor público ha dicho que es urgente realizar una cacería de brujas al interior de la dependencia estatal, para congraciarse con el nuevo grupo de poder en el estado.

Sobra decir que estas pesquisas acarrearán más problemas que soluciones, aunque eso es algo común para Alejandro Hernández quien siempre fue un dolor de cabeza para Mónica Barrientos.

El viernes de la semana pasada, Hernández Solís se dedicó a pasear por las oficinas de la SEP a la nueva subsecretaria América Rosas Tapia y de paso reiteró que él cuenta con todo el respaldo del próximo gobernador de Puebla, aunque oficialmente ni siquiera haya candidatos.

Hernández Solís, además de “asesorar” a Rosas Tapia, se ha vuelto todo un dictador dentro de la dependencia, la prepotencia es su estilo y hostiga a quien ose contradecirle.

De esta forma, Director de Educación Superior en el estado, ahora busca simpatizar con la subsecretaria para poder permanecer dentro de la dependencia aunque presume a los cuatro vientos que tiene “amarrada” la rectoría de alguna Universidad Politécnica en la siguiente administración estatal.

Alejandro Hernández le apuesta a la desmemoria y a que quienes tomen las riendas de la Secretaría de Educación Pública de Puebla desconozcan su pasado morenovallista, pero para su mala fortuna, este columnista no olvida su pasado, cuando fue secretario particular de Cirilo Salas en la Sección 51 del SNTE, en los tiempos de oro de Rafael.

Actualmente, Hernández Solís tiene una universidad que imparte Doctorados y Maestrías en Tehuacán (el CICAP) donde tiene como dueña y rectora a su esposa, misma que se ha visto favorecida desde que su marido ostenta el puesto.

El funcionario tiene chispazos de realidad y sabe que no lleva todas las de ganar, por ello ha pedido en varias ocasiones apoyo a supervisores y rectores para que soliciten su permanencia, además les ha “recomendado” a rectores de instituciones de nueva creación, apoyo para que al egresar sus estudiantes los envíen a su institución en Tehuacan para estudiar una maestría.

En la SEP Alejandro Hernández siempre se ostentó como operador político de Martha Erika Alonso, pero actualmente busca brincar y colarse a la Cuarta Transformación, escondiendo su pasado panista y sus compromisos con quién lo puso en el cargo.

El sello morenovallista lo delata.