Luego de darse a conocer la candidatura de Enrique Cárdenas como el abanderado panista, sí el mismo académico que llamó al boicot en contra del albiazul en el 2018, no sorprende la actitud de la dirigencia panista que pasó por alto los agravios que se cometieron en su contra, de los militantes e incluso de la sociedad.

Pero la fontanería es algo que no debe sorprendernos en la política, hay que recordar cómo en 2006 previo a la designación de los candidatos al Senado, el PAN tenía un discurso en contra de Rafael Moreno Valle, acusándolo del “hoyo financiero”.

Bastó la negociación de una noche, para tapar el hoyo, siendo presidente del partido Manuel Espino y lanzar a Rafael como candidato al Senado.

Ahora Héctor Larios, secretario general del PAN, dice que no son tan graves los señalamientos de Cárdenas en contra de Acción Nacional y que los señalamientos de Cárdenas por la deuda oculta de Moreno Valle, sólo es libertad de expresión, incluso se atrevió a decir que Rafael no endeudó al estado.

Así es la plomería en Acción Nacional para perdonar a la gente y lanzarlos como candidatos, los principios, nos queda claro, los hicieron a un lado.

El berrinche dogerista

Después del ridículo que hizo en la pasada elección a Casa Puebla, donde le pusieron una soberana madriza, Enrique Doger quería volver a ser candidato priista a la gubernatura, cuando todos sabemos que negoció con Martha Erika Alonso, que se fue a sacar la foto a las oficinas del PAN con la candidata panista, lo que nos confirma que se sometió al morenovallismo.

Ante el nuevo escenario político de Puebla Doger vuelve a la levantar la mano para abanderar al priismo, pero para su sorpresa el Comité Ejecutivo Nacional del PRI designa a Alberto Jiménez Merino, dando pie al berrinche dogerista.

El exalcalde de Puebla argumenta que por congruencia no puede apoyar a Jiménez Merino, cuando todos sabemos que la verdadera razón es que no lo apoyará porque él no fue el candidato.

Y lo peor dice que él no es títere de nadie, cuando fue a la oficina del PAN para avalar el triunfo de Martha Erika Alonso y negociar la titularidad de la Secretaría de Salud.
Ver para creer.

Como se le cayó el negocio, ahora esperará a que se desarrollen las campañas para apoyar al puntero.

Al tiempo.