El prestigio del académico Enrique Cárdenas está en riesgo y se juega el resto que le queda en medio de la penuria por la búsqueda del poder.

Empeñado desde hace dos años en hacer política desde diversas trincheras terminó por dejarse seducir por el sistema que tanto fustigó desde el púlpito del activismo severo.

En la diáspora política que vivió tras el portazo que revivió en el Movimiento de Regeneración Nacional para ser abanderado, quiso ser candidato independiente con el movimiento Sumamos.

El sistema que ahora lo hace candidato impuso condiciones insuperables para conseguir el número de firmas necesarios para poder registrarse como candidato libre del tutelaje partidista.

Tristemente ganó un grupo de apetito feroz por el dinero público como Dante Delgado, del Movimiento Ciudadano; Marko Cortés, del Partido Acción Nacional; y Los Chuchos, del Partido de la Revolución Democrática. En décadas han ganado espacios de poder que se han traducido en ganancias inenarrables.

Es la misma nomenclatura que vendió a los poblanos un sueño de cambio con desarrollo y libertades con un dictador como candidato llamado Rafael Moreno Valle, ex tinto líder de un grupo mafioso que pretendió sin rubor perpetuarse, hasta que la tragedia del 24 de diciembre ocurrió.

PAN, Moviendo Ciudadano y PRD se aliaron para terminar por ofrecer una mediocre propuesta con base en cuentas de vidrio, a cambio de buscar el desmontaje del aparato indeseable que fundó el PRI y continuó Acción Nacional.

Esa es la fachada que tendió la mano a Cárdenas, el estudioso de los fenómenos de la macroeconomía que hizo crecer su reputación desde el rectorado de la Universidad de las Américas Puebla.

Ahora deberemos ver malabares mayormente pronunciados en la conducta y línea discursiva de un honorable testigo y crítico del corruptible sistema de partidos para justificar ese nuevo camino.

Cárdenas que lanzó críticas durísimas a esa asociación partidista será candidato a gobernador en la elección extraordinaria de junio próximo. 

Abanderado por un frente amplio para disputar el poder político a un partido de creciente influencia como Morena tendrá que soportar imposiciones, cobros de cuota y la línea de ese sistema que despreció.