Empresarios, comerciantes, además de habitantes del municipio de Tecamachalco se desayunaron, la mañana del lunes, con la noticia de la muerte violenta de la contadora general de una abarrotera, Alma Virginia L. quien tenía 35 años de edad y quien, además de ser víctima de violación, fue torturada y después ejecutada con múltiples disparos de arma de fuego.

La protagonista fue hallada a las 9 horas del lunes 4 de marzo, en un camino de terracería que conduce al Rancho El Espinero, en la población de Xochimilco, la hoy occisa estaba amarrada de pies y manos, además que en ese momento no había sido identificada.

Reportes extra oficiales indican que la mujer fue levantada por sujetos que iban a bordo de una camioneta, cuando se encontraba cerca de las terminales de Autobuses Unidos y ADO.

Después la hallaron sin vida, en las circunstancias que ya le comenté. 

Las condiciones en las que fue hallado el cuerpo de esta mujer causaron indignación de los habitantes del municipio de Tecamachalco, sobre todo, porque el caso no pareció importarle a la presidenta municipal Marisol Cruz García, quien prefirió andar en la campaña política del candidato Barbosa, que atender el reclamo de la inseguridad que prevalece en la zona, que forma parte del peligroso Triángulo Rojo.

¿Por qué la asesinaron con tanta saña?

Alma Virginia, la contadora torturada y asesinada, era vecina de la ciudad de Puebla, no tenía ningún tipo de relación con las organizaciones criminales que de manera impune operan en Tecamachalco y sus alrededores.

Quienes conocen del caso descartan que pueda tratarse de un crimen pasional o robo, además dicen que tampoco sería el modus operando de violadores.

Y aunque no faltan los escépticos que dicen que el responsable puede ser un homicida en serie, existen otra hipótesis que atemorizan a empresarios, comerciantes y familias pudientes de la región.

Y es el hecho de que la contadora pudo haber sido torturada para sacarle algún tipo de información, que tenga que ver con los dueños de la abarrotera donde trabajaba e incluso los clientes cercanos, igual de importantes que los dueños.

Y es que existe el hecho de que la profesionista fue levantada por sujetos que iban a bordo de una camioneta, que además de ultrajarla y ejecutarla, antes la torturaron.

¿Para sacarle alguna información?

¿Cuál?

En Tecamachalco y en los municipios cercanos los casos de extorsión y de secuestro son constantes. 

La idea de que a la hoy occisa le arrancaron confesiones de sus jefes y gente cercana no es descabellada. Indica que otros delitos igual de graves podrían ser el siguiente paso de los asesinos de esta mujer.

Y mientras su alcaldesa tira rostro en campañas electorales, el fantasma de la inseguridad no sólo parece quedarse, sino que va a aumentar.

Nos vemos cuando nos veamos