El día de hoy se publica un desplegado en medios nacionales y locales, en donde un grupo de mujeres, exige paridad de género en el próximo gabinete estatal.

¿Qué parte no entendemos que los espacios no deben derivarse de un decreto, sino de la capacidad de las personas sin distingo de sexo?

En esta publicación, hacen mención y reconocen la paridad de género en el gabinete lopezobradorista.

¿Pero acaso ésta equivocada postura feminista implica mejoras de gobierno?

La secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, ha resultado un fiasco como funcionaria. Desde sus respuestas donde dice que “el Estado es AMLO”, siendo cómplice de las tendencias totalitarias de su jefe; hasta la complicidad bajo la cual opera su cartera de gobierno, permitiendo el otorgamiento de contratos sin licitar, o ser copartícipe en la adquisición de las pipas de traslado de combustible, por citar sólo algunas irregularidades.

Otro caso es el de Rocío Nahle, quien desde la cartera de Energía ha cometido pifias terribles que más temprano que tarde nos costarán a los mexicanos.

Y qué decir de Puebla, en donde Morena repartió a mitades las alcaldías, teniendo ejemplos escalofriantes de incapacidad e ineptitud.

Para no ir lejos, en la capital tenemos a una secretaria de Seguridad que no le encuentra la cuadratura al círculo, incrementando los niveles de seguridad a números nunca antes vistos.

Y otro caso grave es el de la ahora diputada federal Nayeli Salvatori, quien arribó a una curul porque necesitaban mujeres; con la vergonzosa actuación de la que hemos sido testigos.

Si bien es cierto que los políticos hombres no cantan mal las rancheras y qué hay casos patéticos de muchos de ellos, es innegable que la condición de género no debe ser el parámetro selectivo de funcionarios, la realidad es que la paridad en el número, atenta contra las capacidades de unos y otros.

Les pongo un ejemplo, en Intolerancia Diario, existen más mujeres trabajando y algunas de ellas como directoras y coordinadoras de área. No tuve que implantar una regla obligatoria para abrir espacios a mujeres. Es un tema de capacidades y talento.

Las obsesiones feministas son tan dañinas como la propia cultura machista.

Yo entiendo las razones de su lucha, pero que lleguen a los gabinetes los más capaces. Y si son más mujeres, pues bienvenidas porque será un tema de beneficio para los gobernados.

Pero exigir que la paridad provenga de una reforma constitucional, para tener el mismo número de secretarias que secretarios es un tema que lastima la capacidad de los hombres y mujeres que se han preparado para la administración pública.

No se equivoquen

Encuentre las 10 diferencias

Recientemente se difundió una fotografía de la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, en donde se le observa viajando en metro; eso me llevó a desempolvar una vieja imagen de Rafael, de cuando su equipo de comunicación intentó convencernos de su pose casual en el aeropuerto capitalino.

Encuentre usted las 10 diferencias.

Claudia Sheinbaum en la línea 2 del Metro
Claudia Sheinbaum en la línea 2 del Metro

 

Rafael Moreno Valle
Rafael Moreno Valle