En medio de la más difícil crisis social y mediática que envuelve a la presidencia municipal de Claudia Rivera Vivanco tras la agresión que padeció el colectivo de 33 Mujeres que coordina la consultora Edurne Ochoa por grupos de vendedores ambulantes del centro histórico, la tarde de este lunes fue cerrada a la circulación vehicular las calles 10 Poniente y 3 Norte.

La agrupación que lidera Martín Juárez de la agrupación Fuerza 2000 dispuso el cierre para celebrar un aniversario más de la creación de la entelequia que ganó espacio en las calles a fuerza de choques y que el sábado devino en violenta turba que golpeó, insultó y amedrentó al colectivo que pretendía visibilizar la dificultad para llegar a la Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales, en la misma calle en la que se produjo la agresión.

Se trata de un abierto desafío a las autoridades municipales y estatales pues hasta el lunes a medio día había una docena de denuncias interpuestas ante la Fiscalía General del Estado contra los agresores, vendedores ambulantes y golpeadores, a los que no son ajenos sus dirigentes. Contrataron para el festejo a las agrupaciones Constelación 82, El Increíble Samurai y Maldita Vecindad.

El dirigente de Fuerza 2000 estuvo detenido en San Miguel luego de un enfrentamiento armado en 2016 y luego salió libre. No es el único y tampoco es la primera vez que desafían con tal arrogancia a la autoridad con el dejo de impunidad detrás de la cual hay una asociación delictuosa que incluye a personajes clave en el área de Vía Pública municipal, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y hasta en las agencias del Ministerio Público.

La caterva de personajes que han gozado de la protección o complicidad de la autoridad está el de Juan Rosas ‘El Moles’, un ex policía de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal a quien visitan con frecuencia uniformados estatales, municipales, Policía Turística y ministeriales.

El saludo con el que se dirigen a este personaje que lo mismo apadrina narcomenudistas, vendedores de piratería, vendedores de ropa, usada y cadeneros es reverencial: ‘jefe’. Sus seguidores fueron vinculados a proceso luego de un enfrentamiento ocurrido en abril de 2018 que dejó como saldo un muerto y seis heridos.

No tienen mucho que indagar las autoridades investigadoras y el equipo de la presidenta municipal tampoco requerirá de un gran esfuerzo para encontrar a los culpables de la agresión al grupo de féminas que sólo pretendieron el uso del espacio público que parece tener patente.

La agrupación que mantiene como estandarte la lucha contra la pobreza, Antorcha Campesina también tiene uno de los grupos de ambulantaje en el primer cuadro de la ciudad, y otros nombres son Dolores Ordaz ‘La Lola’; Lourdes García ‘La Lulú’, Javier Vázquez, Don Nacho, Daniel Rojas y Alejandro Leyva.

Todos tienen nombre y apellido y entre todos pueden llegar a manejar unos 3 mil vendedores de todo tipo de artículos ilegales: droga al menudeo, manejo de sexoservidoras, espacios para estacionamiento, piratería, ropa táctica similar a la utilizada por fuerzas federales, pistolas de aire comprimido y fritangas.

Los amagos de cada uno de estos personajes y sus seguidores con la colocación de puestos en áreas como la plancha del zócalo en vísperas de puentes vacacionales o fechas emblemáticas como Día de Reyes, aunado a la agresión del fin de semana han propiciado un clima de linchamiento y animadversión en contra de la primera gestión municipal en la capital que emana de Morena, un partido político diferente al PRI y PAN, fuerzas políticas que ya gobernaron la ciudad, pero que tampoco pudieron hacer mucho contra la mafia de los ambulantes.