La pugna por la designación del candidato a la gubernatura de Morena llevó al divorcio a la bancada de Juntos Haremos Historia en el Congreso del Estado, donde se vivió una luna de miel de tres meses 10 días votando todo de manera uniforme, mostrando que eran la mayoría aplastante que muchos quisieran tener; pero después del 24 de diciembre las diferencias son notables y la desesperación de algunos actores por pensar que quedarán fuera de la jugada, ha convertido el Pleno del Congreso en un ring donde se busca que haya peleas en el lodo.

La sesión de ayer fue el claro ejemplo de cómo Héctor Alonso Granados, que tanto en la anterior legislatura en la que estuvo, como en la actual, se convierte en el provocador tratando de victimizarse al final.

Recordemos el enfrentamiento con los reporteros en diciembre de 2011, o cuando estuvo a punto de liarse a golpes con Erik Cotoñeto, quien le lanzó la frase desde la mesa directiva cuando era secretario de la misma y hasta un: “Ya cállate cabrón”.

Sucede que el yerno de Blas Chumacero molestó porque una joven de 25 años presentó una iniciativa para armonizar la Ley Orgánica del Congreso con la federal, creando el Órgano de Control Interno, con lo cual ya se podrán aplicar sanciones a los diputados cuando cometan alguna falta; descalificó el documento y buscó salpicar todo el lodo que trae consigo a los diputados de su propia bancada amenazando con que en la sesión del viernes llevará la lista de los familiares de diputados de Morena que están trabajando en el gobierno del Estado.

Alonso Granados nuevamente mostró su machismo hacia la legisladora Vianey García Romero descalificando su juventud, pero de pronto se tiró al piso y dijo que por no apoyar a Luis Miguel Barbosa, lo marginaron del trabajo legislativo.

Fue entonces que se convirtió en el payaso de las cachetadas, pues fue el brazo ejecutor de la polémica ya que los demás diputados que apoyan abiertamente a Alejandro Armenta, entre quienes están Miguel Trujillo de Ita, Cristina Tello, Raimundo Atanasio Luna y Yadira Lira Navarro, también votaron en contra del documento.

Es decir el divorció está ahí, en la bancada de Juntos Haremos Historia con cinco diputados que van contra la línea de Morena.

A éste grupo habrá que sumarle el nombre de José Juan Espinosa, que si bien no respalda a Armenta, si está con Nancy de la Sierra por razones obvias y por lo tanto le entró al bloque opositor.

Quién lo dijera, con la muerte de Rafael no sólo Acción Nacional se hizo añicos, su sombra también amenaza con romper la coalición que encabeza Morena y presumía de ser la aplanadora en el Congreso.

Quienes disfrutaron el show de ayer fueron los panistas que después de vivir días aciagos por el debilitamiento de su partido en Puebla tuvieron casi una hora de diversión, al ver que sus enemigos están viviendo cosas peores.

Y para muestra las fotografías que acompañan esta columna:

Foto: Cristopher Damián
Foto: Cristopher Damián

 

Foto: Cristopher Damián
Foto: Cristopher Damián

 

Foto: Agencia Enfoque
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Foto: Cristopher Damián
Foto: Cristopher Damián

 

Foto: Cristopher Damián
Foto: Cristopher Damián