El grupo dominante en la escena poblana enfrenta su más pronunciada crisis y desgaste desde que los ediles y legisladores obtuvieron el triunfo en 2018 y luego Luis Miguel Barbosa, en la elección extraordinaria en 2019.

La decisión de no legislar con el grupo mayoritario sobre temas como matrimonios igualitarios y despenalización del aborto trajo una serie de críticas incluso de quienes jamás habían tenido un pronunciamiento abierto por estas dos causas, sino al contrario.

Hombres que jamás han tenido que tomar la decisión extrema de interrumpir un embarazo por su condición de género y xenófobos probados a quienes de pronto los animó un impulso democrático por las causas de las minorías ignoradas durante años.

La crisis que enfrentó el bloque de Morena en el Congreso local se extendió por otros factores que no pueden ser soslayados. Ayer por la tarde el gobernador Miguel Barbosa habló de un eventual castigo de Dios a quienes le arrebataron el triunfo en la elección ordinaria de 2018.

No dijo los nombres pero todo mundo interpretó a los destinatarios del comentario público.

La hoguera fue atizada por medios informativos de mayor alcance desde el corazón del país como Reforma: ‘Miguel Barbosa, Gobernador de Puebla, aseveró que recibieron castigo de Dios los que le quitaron la victoria electoral en 2018, la cual ganó la fallecida Martha Erika Alonso.’, publicó en su cuenta de Twitter @reformanacional.

Político.MX decidió llevar a su espacio principal la foto del momento con un pie que citaba textual Barbosa: ‘yo gané en 2018, me lo robaron, pero los castigó Dios’. Al momento de escribir esta Parabólica la oposición no había reaccionado aún, pero no era necesario tener una bola de cristal para advertir una lluvia de comentarios que terminarán por encender el debate. Las palabras acapararon la conversación en redes.

El ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, ocioso por el tiempo disponible tras su frustrada visita al Tec de Monterrey por la repulsa tras casi diez años de la ejecución de dos jóvenes a las afueras de las instalaciones estudiantiles cuando éste era Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, no dejó pasar la oportunidad de subirse al mismo tren.

La aparición de Calderón en la discusión confirma la hipótesis: la batalla por la opinión pública ha estado plagada de medias verdades y mentiras desde que Morena y sus aliados llegaron al poder público en el ámbito federal y en el plano local.  Con razón se ha dicho que durante años se adiestraron en el campo de batalla para alcanzar el poder, pero no para gobernar.

Esa sola circunstancia abrió flancos de batalla insospechados. Incluso entre los suyos: no obviar a Luis Soriano, el ex subsecretario de Gobernación; Nay Salvatori, diputada federal; el regidor del ayuntamiento capitalino, José Luis González Acosta y hasta la presidenta municipal de San Andrés Cholula, Karina Pérez Popoca.

En el poder, las personas que batallaron para llegar desde la oposición son ahora el objeto de la diatriba de quienes fueron echados hace apenas un año. La memoria suele poner trampas  y traiciones en las que las sociedades con recurrencia caen. Subrayarlo es siempre pertinente.

@FerMaldonadoMX