Quienes dimos seguimiento a las fechorías cometidas por el exgobernador Moreno Valle, hicimos pública una enorme cantidad de acciones que evidentemente dañaban el patrimonio de los poblanos.

En Intolerancia Diario, sin excepción, denunciamos los excesos morenovallistas derivados de las obras emblemáticas de ese fallido sexenio.

Por esa razón, resulta sumamente alentador que todo lo que en ese entonces se publicó en nuestras páginas, no se convierta en letra muerta. De ahí que la intención del actual gobernador, Miguel Barbosa, deba ser motivo de reconocimiento social.

Sin embargo, tengo claro que en esta ruta trazada para hacer justicia, el destino y destinatario están equivocados.

En aquellos tiempos, el gobernador Moreno Valle creó un esquema de control, desde donde mantenía las riendas financieras de las grandes obras, a través de dos de sus hombres de mayor confianza: Roberto Moya Clemente y Cabalán Macari desde la Secretaría de Finanzas y Administración.

Desde su creación, en febrero de 2011, hasta la fecha, la Secretaría de Infraestructura fue limitada a la ejecución y construcción de las obras del gobierno estatal, mientras que la Secretaría de Finanzas, a través de la Subsecretaría de Administración a cargo de Cabalán Macari, era la encargada de licitar y comprar. A la par, la de Egresos a cargo de Luis Tovilla Lara pagaba a los contratistas.

Lo recuerdo como si fuera ayer, porque fue en esa dependencia en donde se negaban de manera sistemática todas nuestras solicitudes de información a través de su área de “transparencia”.

Y respecto a la Estrella de Puebla y el Teleférico que fueron otros de los temas que Intolerancia Diario denunció de principio a fin, esta compra se hizo a través de Carreteras de Cuota por decisión de Rafael, a cargo de Bernardo Huerta Couttolenc.

Nada mejor que nuestra hemeroteca para conocer y rescatar el innumerable historial de abusos y excesos de Rafael Moreno Valle.

El Congreso de los cínicos

Hace unos meses, Gabriel Biestro aseguraba que el proceso legislativo no se vería afectado por las campañas. Después se separó y dejó la presidencia del Congreso a una diputada que de última hora se sumó a Morena para poder ser la primera en presidir el Legislativo.

Nora Merino repitió, en esencia, el discurso de Biestro y sostuvo que no dejaría su encomienda pese a la elección.

Las vueltas de la vida la llevaron a dividir su tiempo entre la vida parlamentaria y la campaña.

Ayer, la presidenta de la Mesa Directiva, María del Carmen Cabrera Camacho, quien había solicitado licencia, reiteró la misma perorata, no habrá rezago, dijo.

Habría que saber cómo llaman las y los diputados a la lista de leyes que dejarán “para después” como la despenalización del aborto, la de desaparición y en una de esas, hasta la de Educación.

Además de vulgares ambiciosos, nuestros diputados resultaron unos cínicos.

Los refuerzos de Lalo

Así como senadores por Morena vinieron a levantarle la mano a Claudia Rivera, en el frente azul también afinan detalles para reforzar la campaña de Eduardo Rivera Pérez.

Por el lado de Lalo, uno o hasta dos expresidentes de la República podrían llegar a Puebla a fortalecer el camino y de paso a darle más sabor a la contienda.

¿Se imagina usted a Vicente Fox soltando un día sí y otro también sus pintorescas frases, ya sea contra AMLO o incluso contra la adversaria de Morena?

Sin duda se va a calentar el caldero con la llegada de Fox y Calderón.