Aunque la afiliación del senador Miguel Ángel Yunes Márquez se presumió con bombo y platillo desde la Cámara Alta, al final, las protestas de los autodenominados “fundadores” pesaron lo suficiente para poner un alto a las inscripciones de políticos chapulines con dudosa reputación. O eso se dijo.

Ayer la rimbombante Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) resolvió que la afiliación que aplaudió Adán Augusto, no es procedente.

Pero no crea usted que la negativa derivó de una conciencia o de una reflexión interna del partido de Andrés Manuel, para nada. El tema fue una imposibilidad legal.

Resulta que Yunes Márquez, quien traicionó a su partido, y al bloque opositor que buscaba frenar la Reforma Judicial, a cambio de que ni él ni su familia pisaran la cárcel, aún es panista. Lo es porque mantiene una impugnación contra el Partido Acción Nacional, tras su expulsión del PAN.

Al ser militante de un partido político, el sujeto de marras se encuentra imposibilitado para afiliarse a cualquier otro.

En resumen, no se trata de una negativa firme de la CNHJ de Morena o que las airadas denuncias que interpuso la gobernadora de Veracruz, Rocio Naleh y que secundó su homólogo de Oaxaca, Salomón Jara, hayan surtido efecto.

Recordemos que en Morena, todos los chapulines tienen segundas oportunidades y hasta se les arropa con cánticos como “No estás sólo” en la tribuna de San Lázaro, sin importar que se trate de un presunto violador o cualquier político acusado de corrupción y enriquecimiento ilícito.

Parche sobre parche, Reforma Judicial

Y ya que retomamos el tema de la Reforma Judicial, en estos días circula un video presuntamente firmado por el PAN Jalisco en donde se simula un vuelo en donde se sortea ¿quién será el piloto en ese viaje?

El mensaje es demoledor, como lo han sido los miles de argumentos que han señalado los riesgos de “elegir” a los jueces, magistrados y ministros a través de tómbolas.

Y entrecomillo “elegir” porque también se ha conocido de casos de personas que resultaron insaculadas y al final no pudieron contender en estas surrealistas campañas. Además es imposible negar que en las listas de las y los candidatos existen personas perfectamente identificadas con el régimen actual y que llegarán a puestos clave para seguir protegiendo a la elite dorada de Morena. De las personas juzgadoras que tienen cero capacidad y/o nexos de dudosa reputación, pero cuentan con 90 por ciento de lealtad con “ya saben quién”, mejor ni hablamos.

El cuento de que los mexicanos elegiremos a nuestros jueces el próximo 1 de junio cada vez es más increíble, tanto como suponer que en el conteo no habrá mano negra.

Por primera ocasión desde que existe el INE, no serán los ciudadanos quienes cuenten los votos, tampoco se harán las listas en los centros de votación y en el exceso, se colocarán todas las boletas, sean 6 u 8 por cada ciudadano, en una misma urna.

¿Así o más amañado este proceso?