El 12 de noviembre se conmemora el Día del Caldo de Pollo, uno de los platillos más comunes tanto en los hogares mexicanos, como en los negocios de comida corrida. Además de ser delicioso, es común que se consuma durante la temporada invernal, días lluviosos o incluso es una gran opción cuando las personas están enfermas, ya que es un gran revitalizante para el cuerpo.

El pollo es una de las principales carnes consumidas en el mundo y al cocinarse en caldo, otorga una gran cantidad de vitaminas del complejo B al organismo. Consumir una ración de caldo de pollo cubre hasta el 93% de la ingesta diaria de esta vitamina. Además de aportar fósforo, que ayuda a la formación de huesos y dientes”, comentó Jesús Cabriales, Gerente de Servicios Técnicos de la Unidad de Avicultura de MSD Salud Animal en México.

Esta proteína animal es un alimento sumamente importante para cada etapa de la vida. A los niños y adolescentes les aporta los nutrientes necesarios para el crecimiento, desarrollo y funcionamiento del organismo. También, suministra grasas esenciales indispensables para formar los componentes de las membranas celulares y la función normal de la piel. Mientras las grasas del pollo ayudan a los adultos y adultos mayores a proteger el corazón.2

De acuerdo con Jesús Cabriales de MSD Salud Animal en México, “incluir pollo en nuestra dieta -al menos dos veces por semana-, es fundamental ya que no sólo ofrece grandes beneficios a toda la familia, sino también es un producto seguro, pues cuenta con altos estándares de calidad y cuidado. Con nuestro apoyo, aseguramos animales sanos y personas sanas a través de alimentos seguros y confiables”.