Ayer, en la junta de aclaraciones, a todos los participantes se les fue excluyendo por no cumplir con alguno de los requisitos exigidos en las bases para adjudicar el manejo de la plaza de toros El Relicario.


Uno a uno desfilaron ante Pablo Rodríguez Regordosa. A todos los concursantes se les aplicó la ley a rajatabla, excepto a la empresa de Juan Huerta. En una flagrante violación a las bases estipuladas para este concurso, Rodríguez Regordosa pasó por alto la falta de uno de los requisitos fundamentales de este concurso.


En el texto de las bases se les requiere a los interesados en manejar la plaza de toros El Relicario, acreditar una experiencia mínima de cuatro años consecutivos en plazas de primera categoría.


Aquí no aplica la subjetividad ni las interpretaciones. El texto es claro y contundente: la empresa participante debe demostrar cuatro años de experiencia consecutivos.


Ante esta situación, el secretario Pablito decidió que la falta de experiencia de Protauro se subsana con el simple hecho de que uno de los socios es Curro Leal, quien supuestamente sí cumple con ese punto.