Carlos Martínez Sánchez, de 41 años de edad, tendrá que permanecer en prisión 40 años por ser uno de los responsables de 11 homicidios -cuatro hombres, 5 mujeres y dos menores de edad- ocurridos el 9 de junio del 2016, en la comunidad indígena El Potrero, de la población de El Mirador, en el municipio de Coxcatlán, además de las lesiones por arma de fuego de dos niñas de 4 años.

La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que el Tribunal de Alzada ratificó la sentencia contra el multihomicida, luego de que su defensa promoviera el 8 de octubre del 2018 un recurso de apelación a la sentencia que le fue dictada por el Tribunal de Enjuiciamiento.

El crimen

Fue la madrugada de 9 de junio del 2016, cuando el inspector de El Mirador lanzó, desde la Sierra Negra de Puebla, la primera llamada de auxilio, tras confirmarse que dos familias de El Potrero habían sido masacradas, mientras solo dos niñas de 4 años de edad, habrían sobrevivido y estaban graves.

Los primeros en llegar fueron paramédicos de SUMA, quienes atendieron a dos niñas menores de 4 años de edad, que fueron heridas de bala, una en la parte posterior del tórax y la segunda en el estómago, quienes fueron trasladadas de urgencia al Hospital General de Tehuacán.

Antes de las 4 horas, elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) llegaron a la población, alertados por las detonaciones de armas de fuego que se dieron horas antes y que indicaban que todo provenía de la Inspectoría de El Potrero.

Los cuerpos de dos familias, los Sánchez Hernández, fueron diseminadas en dos viviendas, presentaban huellas de disparos de arma de fuego y de heridas de arma blanca.

Muchas fueron las versiones del móvil del crimen, como los conflictos religiosos, porque los occisos eran evangelistas y la segunda el robo, pues la Inspectoría de El Potrero, fue ubicada como la zona más pobre del estado de Puebla.

 

Fue una venganza

El grupo de hombres armados llegó a la media noche del jueves 9 de junio del 2016 a las dos viviendas y sin más masacraron a todos los que para ese momento ya se encontraban durmiendo.

Resaltó a los investigadores que, de todas las 11 víctimas, dos fueran asesinadas con más saña, a balazos y con machete, tratándose de un hombre y una mujer, ella con una hija, producto de una violación, él su esposo.

La mujer había denunciado a un sujeto por haberla violado y este, al momento de ser detenido, amagó con acabar con toda su familia y, pese que la mujer prefirió conservar al hijo producto de una violación, la amenaza fue cumplida.

El violador obtuvo su libertad y semanas después regresó a la Inspectoría, acompañado de varios sujetos, que todos encapuchados ingresaron a los domicilios y asesinaron a 11 personas y dejaron heridas a dos menores, entre estas, la hija del violador.

Dos de los homicidas fueron identificados, uno de estos fue el violador. Los dos fueron vistos cuando escapaban hacia la Sierra de Oaxaca, mismo que fue detenido posteriormente por la Fiscalía General del Estado (FGE).