La pobreza en Argentina se redujo al 38.1% en el segundo semestre de 2024, una caída de 14.8 puntos porcentuales en comparación con los seis meses previos, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La indigencia también disminuyó al 8.2%, en un contexto de 47 millones de habitantes.
El gobierno del presidente Javier Milei atribuyó esta mejora a la reducción de la inflación, que pasó del 211% en 2023 al 118% en 2024, así como al ajuste fiscal que permitió alcanzar el primer superávit anual en 14 años.
Sin embargo, estas medidas también generaron despidos masivos, la paralización de obras públicas y una caída del consumo de 15 meses consecutivos.
Expertos advierten que la disminución de la pobreza se basa en ingresos monetarios y no refleja el acceso a bienes y servicios esenciales.
Además, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha señalado que el ajuste ha provocado mayor desigualdad y afectaciones a sectores medios y bajos, lo que genera incertidumbre sobre la sostenibilidad de la mejora económica.